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Precione los impervículos para ver las referencia bíblicas

Según Reportado por Matitiah

1 1Esta es la genealogía de Yeshúah Ha Mashiaj, hijo de David, hijo de Abraham:

2                               Abraham fue el padre de Yitzjak,

                      Yitzjak fue el padre de Yaakov,

                      Yaakov fue el padre de Yehudáh y sus hermanos,

3                               Yehudáh fue el padre de Peretz y Zeraj (su madre fue Tamar),

                      Peretz fue el padre de Jetzrón, Jetzrón fue el padre de Ram,

4                               Ram fue el padre de Aminadav,

                      Aminadav fue el padre de Najshón,

                      Najshón fue el padre de Salmón,

5                               Salmón fue el padre de Boaz (su madre fue Rajav),

                      Boaz fue el padre de Oved (su madre fue Rut),

                      Oved fue el padre de Yishaí,

6                               Yishaí fue el padre del rey David,

                      David fue el padre de Shlomó (su madre fue la mujer de Uriah),

7                              Shlomó fue el padre de Rejavam,

                      Rejavam fue el padre de Avíah,

                      Avíah fue el padre de Asáh,

8                              Asáh fue el padre de Yehoshafat,

                      Yehoshafat fue el padre de Yehoram,

                      Yehoram fue el padre de Uziah,

9                               Uziah fue el padre de Yotam,

                      Yotam fue el padre de Ajaz,

                      Ajaz fue el padre de Jizkiah,

10                             Jizkiah fue el padre de Menasheh,

                      Menasheh fue el padre de Amón,

                      Amón fue el padre de Yoshiah,

11                             Yoshiah fue el padre de Yejoniah y sus hermanos

                      en el tiempo del exilio a Babel.

12                             Después del exilio Babilónico,

Yejoniah fue el padre de Shealtiel,

                      Shealtiel fue el padre de Zerubavel,

13                             Zerubavel fue el padre de Avihud,

                      Avihud fue el padre de Eliakim,

                      Eliakim fue el padre de Azur,

14                            Azur fue el padre de Tzadok,

                      Tzadok fue el padre de Yajin,

                      Yajin fue el padre de Elijud,

15                             Elijud fue el padre de Eleazar,

                      Eleazar fue el padre de Matan,

                      Matan fue el padre de Yaakov

16                             Yaakov fue el padre de Yosef, el marido de Miriam,

                      de quien nació Yeshúah, quien fue llamado el Mashiaj.

17                     De manera que hubo catorce generaciones desde Abraham a David;

Catorce generaciones desde David al exilio Babilónico;

Y catorce generaciones desde el exilio Babilónico al Mashiaj.

         

              18 Esta es la forma que el nacimiento de Yeshúah se llevó a cabo. Cuando su madre 

Miriam estaba comprometida con Yosef, antes de que ellos se casaran, se halló 

que estaba embarazada por obra del Ruaj HaKodesh. 19 Su futuro marido Yosef, 

era un hombre justo; así que hizo planes para romper el compromiso secretamente, antes de 

ponerla en deshonra pública. 20 Pero mientras él pensaba esto, un ángel de ADONAI se le 

pareció en un sueño y dijo: "Yosef, hijo de David, no tengas temor de llevarte a Miriam a tu 

casa como tu mujer; porque lo que ha sido concebido en ella, del Ruaj HaKodesh es.  

21Ella dará a luz un hijo, y tú le llamarás Yeshúah, [que quiere decir 'ADONAI salva,'] porque 

él salvará a su pueblo de sus pecados."

              22 Todo esto aconteció para que se cumpliera  lo que ADONAI había dicho por 

medio del profeta:

23                             "La doncella concebirá y dará a luz un hijo,

                              y ellos le llamaran Imanuel."

a

        

 (El nombre significa, "Elohim con nosotros.")

             24 Cuando Yosef despertó, hizo lo que el Angel de ADONAI le había dicho; llevó a 

Miriam a su hogar, para que fuera su mujer, 25 pero no tuvo relaciones sexuales con 

ella hasta que dio a luz a su hijo, y le llamó Yeshúah.

2 1 Después que Yeshúah nació en Beit-Lejem en la tierra de Yehudáh durante el 

tiempo que Herodes era rey, unos Sabios vinieron desde el este a Yerushalaim, 

2 y preguntaron: "¿Dónde está el recién nacido, Rey de los Judíos? Pues vimos su estrella 

en el este y vinimos a adorarlo."

                  3 Cuando el rey Herodes oyó esto, se puso muy agitado, al igual que todos en 

Yerushalaim. 4 Llamó a todos los principales kohanim y a los maestros de la Toráh 

del pueblo, y les preguntó: "¿Dónde nacerá el Mashiaj?" 5 Ellos respondieron: 

"En Beit-Lejem de Yehudáh, porque el profeta escribió:

6           'Y tú, Beit-Lejem, en la tierra de Yehudáh,                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                    de ningún modo eres la menor entre los regidores de                                                                   

Yehudáh, pues de ti saldrá un regidor

que pastoreará a mi pueblo Israel.'"

b

7 Herodes llamó a los Sabios del oriente, para que se reunieran con él en privado, y les preguntó  

exactamente cuando fue que apareció la estrella. 8 Después, los envió a Beit-Lejem, 

con estas instrucciones: "Busquen cuidadosamente al niño; y cuando le hallen, me lo hacen saber, para yo también ir a adorarle." 

9 Después que ellos escucharon al rey, se fueron; y la estrella que habían visto en el Este iba delante de ellos, hasta que se detuvo encima del lugar donde estaba el niño.

10 Cuando vieron la estrella, se regocijaron en gran manera. 

11Al entrar en la casa vieron al niño con su madre Miriam; y postrándose le adoraron. Luego abrieron sus bolsas, y le ofrecieron regalos de oro, incienso y mirra. 12 Pero fueron avisados en un  sueño de no regresar a Herodes, por lo cual tomaron otra ruta de regreso a su tierra.

                 13 Después que ellos se fueron, un ángel de ADONAI  se le apareció en un sueño a Yosef y le dijo: "Levántate, toma al niño y a su madre, y huye a Egipto, quédate allí hasta que yo te diga que regreses; porque Herodes buscará al niño para matarlo." 14Así, pues, se levantó durante la noche, tomó al niño y a su madre, y se los llevó a Egipto, 15 donde permaneció hasta la muerte de Herodes. 'Esto sucedió, para que se cumpliese lo que había dicho por medio del profeta:

                          "De Egipto llamé a mi hijo."

c

             16 Mientras tanto, cuando Herodes se dio cuenta que había sido burlado por los Sabios del oriente, se enfureció, y dio órdenes de matar a todos los niños de dos años o menos que había en Beit-Lejem y en todos sus alrededores, calculando desde el tiempo que los Sabios le habían dicho. 17 De esta manera fueron cumplidas las palabras dichas por medio del profeta Yermeiah:

18                             "Se oyó una voz en Ramáh,

                                llanto y gran lamento.

                               Era Rajel que lloraba a sus hijos

                                y rehusaba ser consolada,

                                porque ya no estaban vivos."

d

19 Después de la muerte de Herodes, un ángel de ADONAI se apareció en un sueño a Yosef en Egipto, 20 y dijo: "Levántate, toma al niño y a su madre, y vete a Eretz-Yisra'el, porque aquellos que querían matar al niño están muertos." 21Entonces se levantó, tomó al niño y a su madre, y regresó a Eretz-Yisra'el. 22 Sin embargo al oír que Arkelós había sucedido a su padre Herodes como rey de Yehudáh, tuvo temor de ir allá; mas, avisado en un sueño, se retiró a Galil, 23 y fue a morar en un pueblo llamado Netzaret, para que se pudiera cumplir lo dicho por los profetas, que habría de ser llamado Netzri.

3 1 Durante esos días se presentó en el desierto de Yehudáh, Yojanan el que sumerge en agua, y empezó a proclamar el mensaje: 2 "¡Vuélvanse de sus pecados a Elohim, porque el Reino de los Cielos está cerca!" 3 Esto es a lo que Yeshaiah se refirió cuando dijo:

                 

                    "Voz de uno que grita clamando:

                     ¡Preparen en el desierto el camino de ADONAI!

                     ¡Enderecen las sendas para él!'"

e

4 Yojanan usaba ropas hechas de pelo de camello, con un cinto de cuero alrededor de su cintura; y su comida era saltamontes y miel silvestre. 5 La gente acudía a él desde Yerushalaim, desde todo Yehudáh, y desde toda la región alrededor del Yarden. 

6 Confesando sus pecados, eran sumergidos por él en el Río Yarden.

              7 Pero cuando Yojanan vio muchos de los Perushim y Tzedukim que venían a ser Sumergidos por él, les decía: "¡Ustedes son víboras! ¿Quién les avisó de huir del castigo venidero? 

8 ¡Si ustedes se han arrepentido de sus pecados contra Elohim, produzcan frutos que lo demuestre! 

9 ¡Y no supongan que ustedes se pueden consolar con decir: '¡Abraham es nuestro padre;' porque yo les digo que Elohim puede levantar hijos a Abraham de estas piedras! 

10 ¡Ya está puesta el hacha a la raíz de los árboles, lista para golpear; todo árbol que no produzca buen fruto, será cortado y arrojado al fuego! 11 Es verdad que yo los sumerjo en agua, para que ustedes se vuelvan del pecado a Elohim; pero el que viene detrás de mí, que es más poderoso que yo; yo no soy digno siquiera de llevar sus sandalias, él los sumergirá en el Ruaj HaKodesh y fuego. 12¡Su horquilla está en su mano; y limpiará con esmero su era; recogerá su trigo en el granero, y quemará la paja con fuego inextinguible!"

                 13 Entonces Yeshúah vino de Galil al Yarden, para ser sumergido por Yojanan. 

14  Pero Yojanan trataba de impedírselo diciendo: "Yo necesito ser sumergido por ti, ¿y tú vienes a mí?" 15 Sin embargo Yeshúah le respondió: "Permítelo ahora de esta forma, porque debemos hacer todo para cumplir la Toráh." Entonces Yojanan se lo permitió. 16 Tan pronto como Yeshúah fue sumergido, salió fuera del agua. En ese momento los cielos se abrieron, vio al Espíritu de Elohim que descendía en forma de paloma, 17 y una voz del cielo dijo: "Este es mi Hijo, a quien amo; con él estoy muy complacido."

4 1Entonces Yeshúah fue llevado por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el diablo. 2 Después que Yeshúah había ayunando por cuarenta días y noches, tuvo hambre. 3 El Tentador vino a él, y le dijo: "Si eres el Hijo de Elohim, ordena que estas piedras se conviertan en pan." 4 Pero él respondió: "El Tanaj dice:

                   'No sólo de pan vive el hombre,

                   sino de toda palabra que sale de la boca de ADONAI"

f

5 Entonces el diablo le llevó a la santa ciudad y le puso en el punto más alto del Templo. 6 Y le dijo "Si eres el Hijo de Elohim, ¡ Salta! Porque el Tanaj dice:

                      

                       'El ordenará a sus ángeles acerca de ti,

                        Ellos te sostendrán con sus manos,

                        De modo que no dañes tus pies en la roca.'"

g

 

7 Yeshúah le respondió: "Pero también el Tanaj dice:

                       'No pondrás a prueba a ADONAI tu Elohim.'"

h

      

             8 De nuevo, le llevó el diablo a la cima de una montaña muy alta, le mostró todos los reinos del mundo en toda su gloria, 9 y le dijo: "Todo esto te daré, si  postrado me adoras. " 10 "¡Fuera Satán!" Yeshúah le dijo, "porque el Tanaj dice:

                  A ADONAI tu Elohim adorarás, y sólo a él servirás'"

i

11 Entonces Satán le dejó solo; y vinieron ángeles y se ocuparon de él. 12 Cuando Yeshúah oyó que Yojanan había sido puesto en prisión, regresó a Galil; 13 pero se fue de Netzaret, y vino a vivir en Kefar-Najum, un pueblo a orillas del lago, cerca de la frontera entre Zevulún y Neftalí. 14 Esto sucedió para que se cumpliera  lo que el profeta Yeshaiah había dicho:

15                    "Tierra de Zevulún y tierra de Neftalí,

                      hacia el lago, más allá del Yarden, Galil-de-los-Goyim,

16                    el pueblo que vive en tinieblas,

                       ha visto gran luz;

                       sobre los que viven en la región bajo sombra de muerte,

                       la luz ha amanecido."

j

               17 Desde aquel momento, Yeshúah comenzó a proclamar: "¡Vuélvanse de sus pecados a Elohim, porque el Reino del Cielo está cerca!"

               18 Mientras Yeshúah caminaba por el lago Kinneret, vio dos hermanos que eran pescadores: Shimón, conocido como Keifah, y  su hermano Andrés, echando sus redes en el lago; 19 Yeshúah les dijo: "¡Síganme, y los haré pescadores de hombres!" 20Al instante, dejaron sus redes y fueron con él.

               21 Pasando de allí, vio otros dos hermanos; Yaakov Ben-Zavdai y Yojanan su hermano, en el bote con su padre Zavdai, reparando las redes; y los llamó. 22 Al instante, dejaron el bote y a su padre, y fueron con Yeshúah.

               23 Yeshúah recorrió toda Galil, enseñando en sus sinagogas, proclamando las Buenas Noticias del Reino, y sanando al pueblo de toda clase de enfermedades y dolencias. 24 Se difundió su fama por toda Siria, y la gente le trajo todo aquel que estaba enfermo, sufriendo de  varios tipos de enfermedades y dolencias; y todos aquellos bajo el poder de demonios, epilépticos y paralíticos; y los sanaba. 25 Grandes multitudes le siguieron de Galil, de Decápolis, de Yerushalaim, de Yehudáh y de Ever-HaYarden.

5 1 Viendo la multitud, Yeshúah subió al monte. Después que se sentó, sus talmidim vinieron a él 2 y comenzó a hablar. Esto es lo que les enseñó:

     

 3              "¡Cuán benditos son los pobres en el espíritu!

                                Porque el Reino del Cielo es de ellos.

 4              "¡Cuán benditos son los que lloran!

                                Porque ellos recibirán consuelo.

 5               "¡Cuán benditos son los mansos!

                                ¡Porque ellos heredarán la Tierra!

k

 6              "¡Cuán benditos son aquellos con hambre y sed de justicia!

                                 Porque ellos serán saciados.

       

  7             "¡Cuán benditos son aquellos que muestran misericordia!

                                     Porque a ellos se les mostrará misericordia.

  8             "¡Cuán benditos aquellos que son puros de corazón!

                                     Porque ellos verán a Elohim.

  9             "¡Cuán benditos aquellos que hacen la paz!

                                     Porque ellos serán llamados hijos de Elohim.

 10             "¡Cuán benditos aquellos que son oprimidos,

                                     porque ellos persiguen justicia!

                                     Porque el Reino del Cielo es de ellos.

11 "¡Cuán benditos son ustedes cuando la gente los insulte y los persiga, y digan toda clase de mentiras viciosas acerca de ustedes, porque me siguen! 12 Alégrense, estén contentos, porque su galardón es grande en el cielo; ellos persiguieron de la misma manera a los profetas que fueron antes que ustedes.

         13 "Ustedes son la sal de la Tierra. Pero si la sal se vuelve insípida, ¿cómo la haremos salada otra vez? No sirve ya para nada, sino para ser echada fuera y ser pisoteada por los hombres.

      14 "Ustedes son la luz del mundo. Un pueblo asentado sobre un monte no se puede esconder. 15 Igualmente, cuando la gente enciende una lámpara, no la cubren con un tazón, sino la ponen sobre el candelero, para que alumbre a todos en la casa. 16 Asimismo dejen que su luz alumbre delante de la gente, de manera que puedan ver las buenas obras que hacen, y alaben a su Padre que está en el cielo.

      17 "No piensen que he venido a abolir la Toráh o los Profetas. He venido, no a abolir, sino a completar. 18 ¡Sí, en verdad! Les digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una iod, ni una virgulilla pasarán de la Toráh; no hasta que lo que tenga que suceder, suceda. 19 De manera que cualquiera que desobedezca el menor de estos mitzvot, y enseñe así a otros, será llamado el menor en el Reino del Cielo. 20 ¡Porque les digo que si su justicia no es mucho mayor que la de los maestros de la Toráh y los Perushim, de ningún modo entrarán en el Reino del Cielo!

                21 "Han oído que fue dicho a nuestros padres: 'No asesinarás,'

31 "Fue dicho: 'Cualquiera que se divorcie de su mujer tiene que darle un séfer keritut (carta de divorcio).'

n 32 Pero yo les digo cualquiera que se divorcie de su mujer, excepto por motivo de fornicación, hace de ella una adúltera; y cualquiera que se case con una divorciada, comete adulterio. 33 De nuevo, han oído que a nuestros padres les fue dicho: 'No rompas tu. promesa,' y 'Guarda tus juramentos a ADONAI.'o34 Pero yo les digo que no juren de ninguna manera; ni por 'el cielo,' porque es el trono de Elohim; 35 ni 'por la tierra,' porque es el estrado de sus pies;p 'ni por Yerushalaim,' porque es  la ciudad del Gran Rey.q 36 Ni juren por su cabeza, porque no pueden hacer blanco o negro ni un sólo cabello. 37 Sólo deja que tu 'Sí,' sea un simple 'Sí' y tu 'No,' un simple 'No'; pues lo que se le añade, tiene su origen en el mal.                                          

    38 "Ustedes han oído lo que fue dicho a nuestros padres, 'Ojo por ojo y diente por diente.'

r 39 Pero yo les digo que no se resistan contra el que les hace el mal. Al contrario, si alguien te pega en la mejilla derecha, ¡deja que te pegue en la izquierda también! 40 Y al que quiera ponerte a pleito por tu camisa, ¡deja que se lleve el saco  también! 41 Y si un  soldado te obliga a cargar su mochila  por una milla, ¡cárgala por dos! 42 Cuando alguien te pida algo, dáselo; cuando alguien quiera algo prestado de ti, préstaselo.

43 " Ustedes han oído lo que fue dicho a nuestros padres, 'Ama a tu prójimo

s y odia a tu enemigo.' 44 Pero yo les digo: ¡Amen a sus enemigos; oren por aquellos que los persiguen! 45 Entonces se convertirán en hijitos de su Padre en el cielo. Pues él hace brillar el sol sobre buena y mala gente por igual, y él manda la lluvia al justo y al injusto por igual. 46 ¿Qué recompensa tienes, si sólo amas a los que te aman?  ¡También los cobradores de impuesto hace eso! 47 Y si son amables sólo con sus amigos; ¿están haciendo algo fuera de lo ordinario?  ¡Hasta los Goyim hacen eso! 48 Así que, sean perfectos, como su Padre en el cielo es perfecto.

6 1 "¡Ten cuidado de alardear con tus actos de tzedakah delante de la gente, para ser visto por ellos! Si lo haces, no tendrás recompensa de tu Padre en el cielo. 2Así que, cuando hagas tzedakah, no lo anuncies con trompetas, para ganar el elogio de la gente, como los hipócritas en las sinagogas y en las calles. ¡Sí, les digo que ellos ya tienen su recompensa! 3 Pero tú, cuando hagas tzedakah, no dejes que tu mano derecha sepa lo que tu mano izquierda está haciendo. 4 Entonces tu tzedakah será en secreto; y tu Padre que ve lo que haces en secreto te recompensará.

             5 "Cuando ores, no seas como los hipócritas, que aman orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para que la gente los vea. ¡Sí, les digo, ellos ya tienen su recompensa! 6 Pero tú, cuando ores, entra en tu habitación cierra la puerta, y ora a tu Padre en secreto. Tu Padre que ve todo lo que se hace en secreto te recompensará.

             7 "Y cuando oren, no balbuceen repetidamente como los paganos, que creen que Elohim les oye mejor si hablan mucho. 8 No sean como ellos, porque tu Padre sabe lo que necesitas, antes que le pidas. 9 Tú, por lo tanto, ora así:

                        

                       '¡Padre nuestro, que estás en el cielo!

                                Santificado sea guardado tu nombre.

  10                    Venga tu Reino,

                                 Hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo.

                 11                     Danos el alimento que necesitamos hoy.

  12                     Perdona el mal que hemos hecho,

                                 como nosotros perdonamos a los que nos han hecho mal

  13

*                               Y no nos conduzcas a prueba fuerte,

                                 sino manténnos salvos del maligno.

                        

14 Porque si perdonas a otros sus ofensas, tu Padre celestial también te perdonará a ti; 15 si no perdonas a otros sus ofensas, tu Padre celestial no perdonará las tuyas.

                   16 "Ahora bien, cuando ayunen, no se paseen con aspecto miserable, como los hipócritas. Ellos ponen cara amargada, para que la gente sepa que están ayunando. ¡Sí! Yo les digo: ¡Ellos ya tienen su recompensa! 17 Pero tú, cuando ayunes, lava tu cara y acicálate, 18 para que nadie sepa que estás ayunando, excepto tu Padre que sabe tus secretos. Tu Padre que ve lo que se hace en secreto te recompensará.

            19 "No guarden riquezas para si mismos aquí en la tierra, donde la polilla y el óxido destruyen, y los ladrones irrumpen y roban. 20 En su lugar, guarden  riquezas en el cielo, donde ni la polilla ni el óxido destruyen, y los ladrones no irrumpen ni roban. 21 Porque donde está tu riqueza, ahí está también tu corazón. 22 El ojo es la lámpara del cuerpo. 'Así que si tú tienes un 'ayin-tovah'  ['buen ojo,' esto es, si eres generoso], todo tu cuerpo estará lleno de luz; 23 pero  si tienes un 'ayin-raah'  ['ojo maligno,' si eres tacaño], todo tu cuerpo estará en tinieblas. Si entonces, la luz que hay en ti es tinieblas, ¡cuán grandes serán las tinieblas mismas! 24 Nadie puede ser esclavo de dos amos; odiará al primero y amará al segundo, o despreciará al segundo y será fiel al primero. No puedes ser esclavo de los dos, Elohim y el dinero.

                        25 "Por lo tanto les digo: No se inquieten por su vida; que comerán o beberán; o acerca de su cuerpo, qué vestirán. ¿No es la vida más que la comida, y el cuerpo más que el vestido? 26 ¡Miren las aves volando alrededor! Ellas ni plantan ni cosechan, ni guardan comida en graneros; aún su Padre celestial les da de comer. ¿No valen ustedes más que ellas? 27 ¿Puede alguno, por inquietarse, añadir una sola hora a su vida?

               28 "Y ¿por qué estar ansiosos por el vestido? Piensen en los campos de lirios silvestres, y como crecen. Ellos ni trabajan ni hilan, 29 aún yo les digo, que ni siquiera Shlomó, en toda su gloria se vistió tan bellamente como uno de éstos.30 Si Elohim viste así la hierba del campo que está aquí hoy y mañana es echada en el horno, ¿no los vestirá mucho mejor a ustedes? ¡Qué poca confianza tienen!

             31 "Así que no estén ansiosos preguntando: '¿Qué comeremos?,' '¿Qué beberemos?' '¿O cómo nos vestiremos?' 32 Porque los paganos son los que ponen  en su corazón estas cosas. Tu Padre celestial sabe que necesitas todas estas cosas. 33 Busca primero el Reino y su justicia, y todas estas cosas se te darán también. 34 No te inquietes por el mañana; ¡el mañana traerá su propia inquietud! ¡El día de hoy ya tiene suficiente con su propia aflicción!

7 1 "No juzgues, para que no seas juzgado. 2 Porque de la forma que juzgas a otros,  serás juzgado; con la misma medida con que mides a otros, serás medido. 3 ¿Por qué ves la astilla en el ojo de tu hermano, y no te das cuenta del tronco en tu propio ojo? 4¿Cómo puedes decir a tu hermano: 'déjame sacar la astilla de tu ojo,' cuando tú tienes un tronco en tu propio ojo? 5 ¡Hipócrita, saca primero el tronco de tu ojo; después verás claramente, y podrás sacar la astilla del ojo de tu hermano!

                 6 "No des lo santo a los perros, ni le eches tus perlas a los cerdos. Si lo haces, las pueden pisotear bajo sus patas, volverse y atacarte a ti.

            7 "Permanece pidiendo, y te será dado; sigue buscando y encontrarás; sigue llamando y la puerta se abrirá para ti. 8 Porque todo el que permanece pidiendo, recibe; aquel que se mantiene buscando, encuentra; y para aquel que sigue llamando, la puerta le será abierta. 9 ¿Hay alguien aquí, que si su hijo le pide un pan, le dará una piedra? 10 O si pide un pescado, ¿le dará una serpiente? 11 Si ustedes, aún siendo malos, saben darle a sus hijos regalos buenos, ¿cuánto más su Padre que está en el cielo dará cosas buenas a los que permanecen pidiendo?

                    12 "Siempre traten a otros de la forma que a ustedes les gustaría que los traten; porque esto resume las enseñanzas de la Toráh y los profetas.

                    13 "Entren por la puerta estrecha; porque la puerta que los lleva a la destrucción es ancha y el camino espacioso, y muchos viajan por él; 14 pero es una puerta estrecha y un arduo camino el que lleva a la vida, sólo unos pocos lo encuentran.

                    15 "¡Tengan cuidado con los falsos profetas! ¡Ellos vienen a ustedes vestidos de oveja, pero por dentro son lobos hambrientos! 16 Por sus frutos los reconocerán. ¿Puede la gente recoger uvas de los espinos, o higos de los cardos? 17 De la misma forma, todo árbol saludable produce buen fruto, pero todo árbol enfermo produce fruta mala. 18 Un árbol saludable no puede dar mal fruto, ni un árbol enfermo dar buen fruto. 19 ¡Todo árbol que no produce buen fruto, es cortado y echado en el fuego! 20 Así que, por sus frutos los reconocerán.

              21  "No todos los que me dicen: '¡Señor, Señor!' entrarán en el Reino del Cielo, sino sólo aquellos que hacen la voluntad de mi Padre que está en el Cielo. 22 En aquel Día muchos me dirán: '¡Señor, Señor! ¿No profetizamos en tu nombre? ¿No echamos demonios en tu nombre? ¿No hicimos muchos milagros en tu nombre?' 23 Entonces les diré en su propia cara: '¡Nunca los conocí! ¡Apártense de mí, transgresores de la Toráh!'

t

                 24  "Así que todos los que oyen estas palabras mías, y actúan por ellas, serán como un hombre prudente, que edificó su casa sobre cimiento de roca. 25 La lluvia cayó, los ríos crecieron, y los vientos soplaron con ímpetu contra aquella casa; pero no se derrumbó, porque su cimiento estaba en la roca. 26 Pero cualquiera que oye estas palabras mías y no las pone por obra, será como un hombre estúpido, que edificó su casa sobre la arena. 27 La lluvia cayó, los ríos crecieron, el viento sopló con ímpetu contra la casa y se derrumbó, ¡y su derrumbe fue horrendo!"

                  28 Cuando Yeshúah terminó de decir estas cosas, la multitud se quedó atónita, por la manera en que enseñaba; 29 porque no los instruía como los maestros de la Toráh, sino como uno que tiene autoridad.

8 1 Después que Yeshúah descendió del monte, grandes multitudes le seguían. 2 Entonces vino un  hombre afligido con tzaraat, se postró de rodillas delante de él, y dijo: "Señor, si tú quieres, puedes limpiarme." 3 Yeshúah extendió la mano, le tocó, y dijo: "¡Yo quiero, sé limpio!" Y al instante él hombre fue limpio del tzaraat. 4 Después Yeshúah le dijo: "Mira, no se lo digas a nadie; pero como testimonio a la gente, ve y deja que el kohen te examine, y ofrece el sacrificio que Moshéh ordenó."

                 5 Cuando Yeshúah entraba por Kefar-Najum, vino un oficial Romano y suplicó ayuda, dijo: 6 "¡Señor mi criado está postrado en casa, paralizado y sufriendo terriblemente!" 7 Yeshúah dijo: "Yo iré y le sanaré." 8 Pero el oficial respondió, "Señor, no soy digno de que entres en mi hogar. Más bien, si sólo das la orden, mi criado se recuperará. 9 Pues yo también soy un hombre bajo autoridad, tengo soldados bajo mis órdenes; y digo a este: '¡Ve!,' y va; y a otro: '¡Ven,' y viene; y a mi esclavo: '¡Haz esto!,' y lo hace." 10 Oyendo esto, Yeshúah se maravilló y dijo a los que le seguían: "¡Sí, les digo que no he encontrado a nadie en Israel con tanta confianza! 11 Además les digo que muchos vendrán del este y del oeste, a tomar sus lugares en el banquete del Reino del Cielo con Abraham, Yitzjak y Yaakov; 12 pero aquellos nacidos para el Reino, serán echados afuera en la oscuridad, allí será el llanto y el crujir de dientes. 13 Después Yeshúah le dijo al oficial: "Vete, y  te sea hecho como confiaste." Y su criado fue sanado en aquel mismo momento.

              14 Yeshúah fue a la casa de Keifah, y vio allí a la suegra de Keifah enferma en cama, con fiebre. 15 Tocó su mano, la fiebre la dejó, ella se levantó y le comenzó  a ayudar.

              16 Cuando llegó la noche, le trajeron muchas personas dominadas bajo el poder de demonios. Echó fuera los espíritus con una palabra, y sanó a todos los que estaban enfermos. 17 Esto lo hizo para cumplir lo que fue dicho por el profeta Yeshaiah:

              

                "El mismo se llevó nuestras debilidades

                 y cargó con nuestras enfermedades"

u

18 Cuando Yeshúah vio la multitud que le rodeaba, dio órdenes de cruzar al otro lado del lago. 19 Un maestro de la Toráh se le acercó y le dijo: "Rabí, te seguiré adondequiera que vayas." 20 "Yeshúah le dijo: "Las zorras tienen guarida, y las aves del cielo tienen nidos; pero el Ben Ha Adam no tiene hogar propio."21 Otro de los  talmidim le dijo: "Señor, primero déjame ir y enterrar a mi padre." 22 Pero Yeshúah respondió: "Sígueme y deja que los muertos entierren a sus propios muertos."

            23 Abordó el bote y sus talmidim le siguieron. 24 Entonces, sin aviso, se levantó una furiosa tempestad en el lago, de modo que las olas cubrían el bote; pero Yeshúah estaba durmiendo. 25 Sus talmidim se acercaron y le despertaron, diciendo: "¡Señor, sálvanos! ¡Estamos a punto de morir!" 26 Y él les dijo: "¿Por qué tienen miedo? ¡Qué poca confianza tienen! Entonces, se levantó, y reprendió los vientos y las olas, y sobrevino una gran calma. 27 Los hombres se maravillaron, y preguntaron: "¿Qué clase de hombre es este, que aun los vientos y las olas le obedecen?"

              28 Cuando Yeshúah llegó a la otra orilla del lago, en el territorio de los Gadarenos, salieron de las cuevas sepulcrales dos hombres que eran controlados por demonios, tan violentos, que nadie se atrevía a andar por ese camino. 29 Ellos gritaron: "¿Qué quieres con nosotros, Hijo de Elohim? ¿Has venido para torturarnos antes del tiempo escogido?" 30 A cierta distancia estaba paciendo una manada de cerdos. 31 Los demonios le suplicaron: "Si nos vas a echar fuera, mándanos a la manada de cerdos." 32 El les dijo: "¡Está bien, vayan!". Así que salieron, y entraron en los cerdos, después de lo cual, la manada completa se tiró al lago por un despeñadero, y los cerdos se ahogaron. 33 Los que apacentaban a los cerdos huyeron, fueron al pueblo y contaron la historia completa, incluyendo lo que pasó con los hombres endemoniados. 34 En este punto todo el pueblo salió  para conocer a Yeshúah. Cuando le vieron, le suplicaron que se fuera del distrito.

9 1 Entonces Yeshúah entró en un bote, cruzó el lago otra vez y vino a su propio pueblo. 2 Algunas personas le trajeron un hombre paralítico, que yacía en una camilla. Cuando Yeshúah vio la confianza de ellos, dijo al hombre paralítico: "¡Animo, hijo! Tus pecados son perdonados." 3 Al ver esto, algunos de los maestros de la Toráh se dijeron entre sí: "¡Este hombre está blasfemando!" 4 Yeshúah, sabiendo lo que ellos estaban pensando, dijo: "¿Por qué están entreteniendo pensamientos malvados en sus corazones? 5 Díganme:

¿qué es más fácil decir:  'Tus pecados son perdonados' o 'Levántate y camina'? 6 ¡Pero miren! Yo les probaré que el Ben Ha Adam tiene autoridad en la tierra para perdonar pecados." Entonces le dijo al hombre paralítico: "¡Levántate, toma tu camilla y vete a casa!" 7 Y el hombre se  levantó y se fue a su casa. 8 Cuando las multitudes vieron esto, se asombraron y dijeron una brajah  a Elohim, el Dador de tal autoridad a seres humanos.

              9 Mientras Yeshúah se iba de allí, se fijó en un cobrador de impuestos llamado Matitiah sentado en su puesto de recolección. Y le dijo: "¡ Sígueme!" Se levantó y le siguió.

                    10 Mientras Yeshúah estaba en la casa comiendo, muchos cobradores de impuesto y pecadores, vinieron y se unieron a él y a sus talmidim en la comida. 11 Cuando los Perushim vieron esto, dijeron a sus talmidim: "¿Por qué su Rabí come con cobradores de impuesto y pecadores?" 12 Pero Yeshúah oyó la pregunta, y respondió: "Los que necesitan médico no son realmente los sanos, sino los enfermos. 13 En cuanto a ustedes, vayan y aprendan lo que quiere decir: 'Compasión quiero, en vez de sacrificios de animales.'

v ¡Porque yo no vine a llamar a los 'justos,' sino a los pecadores!"

               14 Después los talmidim de Yojanan vinieron a él y preguntaron: "¿Por qué nosotros y los Perushim ayunamos frecuentemente, pero tus talmidim no ayunan nunca?" 15 Yeshúah les dijo: "¿Pueden los invitados a una boda, estar de luto cuando el novio está todavía con ellos? Pero el tiempo vendrá cuando el novio será quitado de ellos; y ellos ayunarán.16 Nadie remienda un saco viejo con un  pedazo de tela nueva sin encoger; porque el parche se desgarra del saco y deja un hueco peor.17 Tampoco la gente echa vino nuevo en odres viejos; si lo hacen, los odres revientan, el vino se derrama y los odres se pierden. No, ellos echan vino nuevo en odres frescos, acabados de renovar, de esta forma los dos se preservan."

               18 Mientras estaba hablando, un oficial entró, se arrodilló delante de él, y dijo: "Mi hija acaba de morir. Pero si tú vienes y pones tu mano sobre ella, vivirá." 19 Yeshúah se levantó, y le siguió con sus talmidim.

               20 Una mujer que había tenido hemorragias por doce años, se le acercó por detrás y tocó los tzitziot de su talit. 21 Pues ella se dijo a sí misma: " Si sólo pudiera tocar su talit, seré sanada." 22 Yeshúah, volviéndose, la vio y dijo: "¡Ten ánimo hija! tu confianza te ha sanado." Y quedó sana al instante.

                   23 Cuando Yeshúah llegó a la casa del oficial y vio a la gente que tocaba flauta, y a la multitud en alboroto, 24 dijo: "¡Todos fuera! ¡La niña no está muerta, sólo está durmiendo!" Y ellos se burlaban de él; 25 pero cuando la gente había sido echada afuera, entró, tomó a la niña de la mano y ella se levantó. 26 Esta noticia se difundió por toda la región.

             27 Saliendo Yeshúah de allí, dos hombres ciegos empezaron a seguirlo, gritando: "¡Hijo de David! ¡Ten piedad de nosotros!" 28  Cuando entró en la casa, los ciegos vinieron a él, y Yeshúah les dijo: "¿Ustedes creen que yo tengo el poder para hacer esto?" Ellos respondieron: "Sí, Señor." 29 Entonces tocó sus ojos, y dijo: "Que sea hecho con ustedes de acuerdo a su confianza;" 30 y la vista les fue restaurada. Yeshúah les advirtió severamente: "Miren que nadie lo sepa." 31 Pero, por el contrario, ellos se fueron y divulgaron su fama por todo el distrito.

             32 Mientras ellos se iban de allí, le trajeron un hombre mudo, controlado por un demonio. 33 Después que el demonio fue echado, el hombre que había estado mudo, habló, y la gente se maravillaba, y decía: "Nada como esto ha sido visto en Israel." 34 Pero los Perushim dijeron: "Es por el gobernador de los demonios, que él echa fuera demonios."

             35 Yeshúah recorría todos los pueblos y aldeas, enseñando en las sinagogas, proclamando las Buenas Noticias del Reino, y sanando todo tipo de enfermedad y dolencia. 36 Cuando veía las multitudes, tenía compasión de ellos; porque estaban asolados y desamparados como ovejas sin pastor. 37 Entonces les dijo a sus talmidim: "La cosecha es mucha, pero los obreros son pocos. 38 Oren para que el Señor de la cosecha, envíe obreros a recoger su cosecha."

10 1 Yeshúah llamó a sus doce talmidim, y les dio autoridad para echar fuera espíritus inmundos, y para sanar toda clase enfermedad y dolencia. 2 Estos son los nombres de los doce emisarios:

                  Primero, Shimón llamado Keifah, y Andrés  su hermano,

                  Yaakov Ben-Zavdai y Yojanan su hermano,

3                 Felipe y Bar-Talmai,

                  Tóma y Matitiah el cobrador de impuestos,

                  Yaakov Bar-Jalfai y Taddai,

4                 Shimón el Zealot, y Yehudáh de Kriot, el que le traicionó

5 A estos doce, envió Yeshúah, con las siguientes instrucciones: "No vayan al territorio de los Goyim,  y no entren en ningún pueblo de Shomron, 6 vayan mejor a las ovejas perdidas de la casa de Israel. Y al ir, proclamen: 7 'El Reino del Cielo está cerca;' 8 sanen a los enfermos, resuciten los muertos, limpien a los afectados con tzaraat, echen fuera demonios. Ustedes han recibido sin pagar, así que den sin pedir paga. 9 No lleven dinero en sus cintos, ni oro, ni plata, ni cobre; 10 y para el viaje, no lleven alforja, ni ropa adicional, ni sandalias, ni bastón; al obrero se le debe dar lo que necesite.

             11 "Cuando lleguen a un pueblo o aldea, busquen a alguien que sea confiable, y quédense con él hasta que se vayan. 12 Cuando entren en casa de alguien, digan: ¡Shalom aleijem! 13 Si la casa lo merece, dejen que su Shalom repose sobre ella; si no, dejen que su Shalom regrese a ustedes. 14 Pero si las personas de una casa o pueblo, no les dan la bienvenida o no les prestan atención, ¡salgan y sacudan el polvo de sus pies!  15 ¡Si, les digo, que en el Día del Juicio, será más tolerable  para la gente de Sedom y Amora, que para ese pueblo!

                 16 "¡Presten atención! Yo los estoy mandando, como a ovejas en medio de lobos; así que, sean prudentes como las serpientes, e inofensivos como palomas. 17 Estén vigilando, porque habrá gente que los entregue a los Sanhedrin locales, y los azotarán en sus sinagogas. 18 Y aun por mi causa, serán llevados ante gobernantes y reyes, para testimonio a ellos y a los Goyim. 19 Pero cuando los traigan a juicio, no se preocupen con que decir o cómo decirlo; cuando el momento llegue les será dado lo que deben decir. 20 Porque no serán ustedes los que hablen, sino el Espíritu de su Padre celestial que hablará por medio de ustedes.

                 21 "Un hermano traicionará a su hermano, y le entregará a muerte, y el padre al hijo; hijos se volverán contra sus padres, y los entregarán a muerte. 22 Todo el mundo los odiará por mi causa, pero el que se mantenga firme hasta el fin, será preservado del daño. 23 Cuando sean perseguidos en un pueblo, corran hacia otro pueblo. ¡Sí, seguramente! Yo les digo: 'ustedes no terminarán de recorrer todos los pueblos de Israel, antes de que venga el Ben Ha Adam.'

             24 "Un talmid no es mayor que su Rabí, un esclavo no es mayor que su amo.

25 Es suficiente para un talmid que llegue a ser como su Rabí, y un esclavo como su amo. ¡Ahora, si la gente ha llamado al amo de la casa Baal-Zibbul! ¿Cuánto más, ellos maldecirán a los miembros de la casa? 26 Así que, no les teman; porque no hay nada cubierto, que no sea descubierto; ni escondido, que no sea encontrado. 27 Lo que les digo en la oscuridad, díganlo ustedes a la luz del día; y lo que les digo en secreto, grítenlo desde las azoteas de las casas.

             28 "No teman a los que matan  el cuerpo, porque no tienen poder para matar el alma. Por el contrario teman al que puede destruir ambos, cuerpo y alma en el Guei-Hinom. 29 ¿No se venden los gorriones por casi nada, dos por una monedita? aun ni uno de ellos cae a tierra sin el consentimiento del Padre de ustedes. 30 Y en cuánto a ustedes, todos los cabellos de sus cabezas están contados. 31 Así que, no tengan miedo, ustedes valen más que muchos gorriones.

            32 "Cualquiera que me confiese delante de la presencia de otros, yo también le confesaré en presencia de mi Padre en el cielo. 33 Pero cualquiera que me niegue delante de otros, yo le negaré delante de mi Padre en el cielo.

             34 "No supongan que yo he venido a traer paz a la tierra. ¡No es paz lo que he venido a traer, sino espada! 35 Porque he venido a poner

 

36               al hombre en contra de su padre,

                  a la hija en contra de su madre,

         a la nuera en contra de su suegra;

por tanto, los enemigos del hombre

serán los miembros de su propia casa.

w

37 "Cualquiera que ame a su padre o madre más de lo que me ama a mí, no es digno de mí; cualquiera que ame a su hijo o hija más de lo que me ama a mí, no es digno de mí. 38 Y cualquiera que no tome su estaca de ejecución y me siga, no es digno de mí. 39 Cualquiera que encuentre su propia vida, la perderá; pero la persona que pierda su vida por mi causa, la encontrará. 40 Cualquiera que los reciba a ustedes, a mí me recibe; y el que me recibe a mí, está recibiendo al que me envió. 41 Cualquiera que recibe a un profeta porque es profeta, recibirá la  misma recompensa que el profeta; y el que recibe a un tzaddik porque es un tzaddik, recibirá la misma recompensa que el tzaddik. 42 De cierto, si alguno le da siquiera un vaso de agua a uno de estos pequeños porque es mi talmid, ¡Sí! Les digo: ¡Seguro que no perderá su recompensa!"

11 1 Cuando Yeshúah terminó de dar instrucciones a sus doce talmidim, se fue de allí a enseñar y proclamar en los pueblos cercanos.     

              2 Mientras tanto Yojanan, que había sido puesto en la cárcel, oyó lo que el Mashiaj estaba haciendo; así que le mandó un mensaje por medio de sus talmidim, 3 preguntando: "¿Eres tú el que había de venir, o debíamos esperar a otro?" 4 Yeshúah respondió: "Vayan, y díganle a Yojanan lo que están viendo y oyendo; 5 los ciegos están viendo otra vez, los lisiados están caminando, gente con tzaraat está siendo limpias, los sordos están oyendo,

x los muertos están siendo levantados,y las Buenas Noticias están siendo proclamadas al pobre.z  6 ¡Y cuán benditos aquellos que no encuentran tropiezo en mí!"

               7 Mientras ellos se iban, Yeshúah comenzó a hablar a la multitud acerca de Yojanan, diciendo: "¿Qué salieron ustedes a ver al desierto? ¿Una caña sacudida por el viento? 8 ¿No? ¿Entonces, que salieron a ver?  ¿Alguien que estaba bien vestido? Gente bien vestida la encuentran en los palacios de los reyes. 9 Nu, así que, ¿por qué salieron? ¡Para ver un profeta! ¡Sí! Y les digo que él es mucho más que un profeta. 10 Este es quien el Tanaj dice:

           'Ves, Yo envío mi mensajero delante de ti;

            él preparará tu camino delante de ti.'

         16 "¿A qué compararé la gente de esta generación? Ellos son como niños que se sientan en el mercado, y gritan a sus compañeros:

17           '¡Tocamos música alegre, pero no quisieron bailar!

               ¡Tocamos música triste, pero no quisieron llorar!'

18 Pues Yojanan vino, ayunando y no bebiendo, y dicen: 'Tiene un demonio.'19 El Ben Ha Adam vino, comiendo y bebiendo vino libremente; así dicen, '¡Ajá, un glotón y borracho! ¡Amigo de los cobradores de impuesto y de los pecadores!' Pero la sabiduría se demuestra por las acciones que produce."

                 20 Entonces Yeshúah empezó a denunciar  los pueblos donde había hecho la mayor parte de sus milagros, porque la gente no se había vuelto de sus pecados a Elohim. 21 "¡Ay de ti, Korazin! ¡Ay de ti, Beit-Zaidah! Porque si en Tzor y en Tzidon se hubieran hecho los milagros que se han hecho entre ustedes, hace mucho tiempo se habrían vestido de cilicio y cubierto de ceniza, como evidencia que habían cambiado sus caminos. 22 ¡Pero les digo que para Tzor y Tzidon, será más soportable que para ustedes en el Día del Juicio! 23 Y tú Kefar-Najum, ¿crees que serás exaltada al cielo? ¡No, tú serás bajada hasta lo más profundo del Sheol!

b  Porque si los milagros que se han hecho en ti, se hubieran hecho en Sedom, todavía estuviera en existencia hoy día. 24 Pero les digo que en el Día del Juicio, será más soportable para Sedom, que para ti!"

                 25  Fue en este momento, que Yeshúah dijo: "Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, que has ocultado estas cosas de los sofisticados y educados, y las has revelado a ellos, gente ordinaria. 26 Sí, Padre, yo te agradezco que te complació hacer esto. 27 Mi Padre me lo ha entregado todo a mí. En verdad, nadie conoce realmente al Hijo, excepto el Padre; y nadie conoce realmente al Padre, sino el Hijo, y aquellos a quienes el Hijo quiera revelarlo."

                 28 "Vengan a mí todos los que están agobiados y cargados, y yo les daré descanso. 29 Tomen mi yugo y aprendan de mí, porque yo soy gentil y de corazón humilde; y así encontrarán descanso para sus almas.

c 30 Porque mi yugo es fácil y mi carga ligera."

12 1 Un Shabbat en aquellos tiempos, Yeshúah caminaba por unos campos de trigo.  Sus talmidim tenían hambre, así que empezaron a recoger espigas de grano y comérselas. 2 Los Perushim le vieron, y le dijeron: "¡Mira! ¡Tus talmidim están violando el Shabbat!" 3 Pero él les dijo: "¿No han leído nunca lo que David y los que estaban con él hicieron cuando tuvieron hambre? 4 Entró en la casa de Elohim, y se comió el Pan de la Presencia, que era prohibido para él y sus acompañantes,  sino solamente es permitido a los kohanim. 5 ¿O no han leído en la Toráh, que en Shabbat, los kohanim profanan el Shabbat, y sin embargo no son culpados? 6 ¡Les digo, aquí en este lugar hay algo mayor que el Templo! 7 Si ustedes supieran lo que quiere decir 'Yo quiero compasión, en vez de sacrificios de animales,'

d no condenarían al inocente. 8 ¡Porque el Ben Ha Adam es el Señor del Shabbat!"

               9 Saliendo de ese lugar, fue a la sinagoga. 10 Había allí un hombre con una mano seca. Buscando una razón para acusarlo de algo, ellos le preguntaron: "¿Es permitido sanar en Shabbat?" 11 Pero él contestó: "Si ustedes tienen una oveja que se cae en un pozo en Shabbat, ¿quién de ustedes no la agarra, y la saca? 12 ¡Cuánto mucho más valioso es un hombre que una oveja! Por lo tanto, lo que es permitido en  Shabbat es hacer el bien." 13 Entonces le dijo a aquel hombre: "Extiende la mano." El hombre la extendió, y le fue restaurada tan sana como la otra. 14 Pero los Perushim salieron de allí, y empezaron a tramar cómo podrían deshacerse de Yeshúah. 15 Percatado de esto, se fue del lugar. Mucha gente le siguió; y los sanaba a todos, 16 pero les advertía que no lo divulgaran. 17 Esto era para que se cumpliera lo que fue dicho por medio del profeta Yeshaiah:

18       "Aquí está mi siervo, a quien he escogido,

          mi amado, con quien estoy muy complacido; 

          sobre él pondré mi Espíritu,

          y anunciará justicia a los Gentiles.

19       El no disputará, ni gritará,          

          nadie oirá su voz en las calles;

20        no romperá la caña cascada,  

          ni apagará la mecha que apenas humea

          hasta que traiga la justicia, por medio de la victoria.

21        En él los gentiles pondrán su esperanza."

e

22 Entonces algunas personas le trajeron a Yeshúah un hombre que era controlado por demonios, era ciego y mudo; y Yeshúah le sanó, de manera que podía ver y oír. 23 La multitud estaba asombrada, y preguntaron: "Este podría ser el Hijo de David, ¿no es así?" 24 Pero cuando los Perushim  lo oyeron, dijeron:  "Es sólo por Baal-Zibbul el jefe de los demonios, que este hombre echa fuera demonios."

                 25 Yeshúah, que sabía lo que ellos estaban pensando, les dijo: "Todo reino dividido contra sí mismo, será destruido, y toda ciudad o casa dividida contra sí misma, no sobrevivirá. 26 Si Satán echa fuera a Satán, está dividido contra sí mismo, así que; ¿cómo podría sobrevivir su reino? 27 Además, si yo expulso demonios por el poder de Baal Zibbul, ¿quién da el poder a los seguidores de ustedes para expulsarlos? ¡Así que, ellos serán sus jueces! 28 ¡Pero si expulso demonios por el Espíritu de Elohim, entonces el Reino de Elohim ha llegado a ustedes!

                 29 "O de nuevo, ¿cómo podría alguien, irrumpir en la casa de un hombre fuerte y robarle sus posesiones, si primero no le ata? Después de esto, puede saquear su casa.

            30 "Aquellos que no están conmigo, están contra mí; y los que no recogen conmigo, desparraman. 31 Por esto les digo, le serán perdonados todos los pecados y blasfemias a la gente, pero no se perdonará la blasfemia en contra del  Ruaj HaKodesh  32 Uno puede decir algo en contra del Ben Ha Adam y se le perdonará; pero el que permanezca hablando en contra del Ruaj HaKodesh, nunca será perdonado, ni en el olam hazeh, ni en el olam habah.

            33 "Si el árbol es bueno, su fruto será bueno; si el árbol es malo, su fruto será malo; porque el árbol se conoce por su fruto. 34 ¡Ustedes son víboras! ¿Cómo pueden ustedes, que son malos, decir algo bueno? Porque la boca habla lo que reboza en el corazón. 35 La persona buena dice cosas buenas, porque guarda el bien; la persona mala dice cosas malas, porque guarda lo malo. 36 Además les digo esto: en el Día del Juicio, la gente tendrá que dar cuenta de todas las palabras descuidadas que hayan hablado; 37 porque por tus propias palabras, serás declarado inocente, y por tus propias palabras serás condenado."

         38 Entonces algunos de los maestros de la Toráh dijeron: "Rabí, queremos verte hacer alguna señal milagrosa." 39 El respondió: "¿Una generación malvada y adúltera quiere una señal? ¡No!  No va a dárseles más señal que la del profeta Yonah. 40 Tal como Yonah estuvo tres días y tres noches en  la panza del monstruo marino,

f así también el Ben Ha Adam estará tres días y tres noches en las profundidades de la tierra.41 La gente de Ninveh se levantará en el  Juicio con esta generación, y los condenarán; porque los de Ninveh cuando Yonah les predicó, se volvieron de sus pecados a Elohim, pero lo que hay aquí ahora es mayor que Yonah. 42 La Reina del Sur se levantará en el Juicio con esta generación, y la condenará, porque ella vino desde los confines de la tierra,  para escuchar la sabiduría de Shlomó, pero lo que hay aquí ahora es mayor que Shlomó.

              43 "Cuando un espíritu inmundo sale de una persona, viaja por lugares secos buscando descanso y no lo encuentra. 44 Entonces se dice a sí mismo: 'Regresaré a la casa que dejé.' Cuando regresa, se encuentra la casa desocupada, barrida, limpia y en orden. 45 Entonces va, y reúne siete espíritus más malvados que él, y todos juntos se meten a vivir allí; así que al final la persona está peor que lo que estaba. Así será para esta generación que no guarda la Toráh."

              46 Todavía Yeshúah hablaba a la multitud, cuando su madre y sus hermanos aparecieron afuera, pidiendo hablar con él. 47

* 48 Pero al que le informó, él contestó: "¿Quién es mi madre? ¿Quiénes son mis hermanos?" 49 Señalando a sus talmidim, dijo: "¡Miren, he aquí mi madre y mis hermanos! 50 Cualquiera que haga lo que mi Padre en el cielo quiere, esa persona es mi hermano, mi hermana y mi madre."

13 1 Aquel mismo día, Yeshúah salió de la casa y se sentó a la orilla del lago; 2 pero se reunió una gran multitud alrededor de él, tanta que se subió a un bote y se sentó, mientras la gente se quedó en la orilla.3 Y les habló muchas cosas por medio de parábolas:

               "Un campesino salió a sembrar sus semillas. 4 Y al sembrar, algunas semillas cayeron junto al camino; y los pájaros vinieron y se las comieron. 5 Otras semillas cayeron entre partes rocosas, donde no había mucha tierra. Esta semilla brotó muy pronto, porque la tierra no era profunda. 6 Pero al salir el sol, quemó las plantas ya jóvenes; y como sus raíces no eran profundas, se secaron. 7 Otras semillas cayeron entre espinos; y los espinos crecieron y las ahogaron. 8 Pero otras cayeron en buena tierra, y dieron buena cosecha; cien veces, sesenta veces o treinta veces de lo que se había sembrado. 9 ¡Los que tienen oídos, que oigan!"

              10 Después los talmidim  se acercaron a Yeshúah, y le preguntaron: "¿Por qué les hablas a ellos en parábolas?" 11 Y respondió: "A ustedes les ha sido dado conocer los secretos del Reino del Cielo, pero a ellos no les ha sido dado. 12 Porque al que tiene algo, se le dará más, y tendrá mucho; pero al que nada tiene, aun lo poco que tiene le será quitado. 13 Por eso les hablo por medio de parábolas; porque ellos miran y no ven; oyen y no escuchan, ni entienden. 14 Esto es, en ellos se cumple la profecía de Yeshaiah, que dice:

              'Por más que permanezcan escuchando, nunca entenderán,

              por más que permanezcan mirando, nunca percibirán,

15           porque el corazón de esta gente está entumecido;

              con sus oídos escasamente oyen,

              han cerrado sus ojos,

              como para no ver con ellos,

              ni oír con sus oídos,

              para no entender con sus corazones,

              y hacer teshuvah,

              para que yo los pueda sanar.'

g

16 " Pero ustedes, ¡cuán benditos son sus ojos, porque ellos ven; y sus oídos, porque ellos oyen! 17 ¡Sí, en verdad! Les aseguro que muchos profetas y muchos tzaddik quisieron haber visto esto que ustedes están viendo, y no lo vieron; quisieron haber oído esto que ustedes están oyendo, y no lo oyeron.

            18 “Escuchen pues, lo que quiere decir la parábola del sembrador: 19 Los que oyen el mensaje del Reino y no lo entienden, son como la semilla que cayó en el camino;  viene el maligno, y les quita el mensaje sembrado en su corazón.

      20 La semilla que cayó entre las piedras, representa a los que oyen el mensaje, y lo aceptan con alegría inmediatamente; 21 pero no tienen raíz en ellos, no se mantienen firmes; apenas surgen pruebas o persecución por causa del mensaje, se van apartando rápidamente. 22 La semilla que cayó entre espinos, representa a los que oyen el mensaje, pero es ahogada por las preocupaciones de este mundo y el amor a las riquezas, así que no produjo nada. 23 Sin embargo la semilla sembrada en buena tierra, es el que oye el mensaje y lo entiende; dicha persona seguramente dará buen fruto, cien, sesenta, treinta veces más de lo que se sembró."

              24 Yeshúah les contó otra parábola: "El Reino del Cielo es como un hombre que sembró buena semilla en su campo; 25 pero cuando todos estaban durmiendo, su enemigo sembró mala hierba entre el trigo, y después se retiró. 26 Cuando el trigo brotó y se formó la espiga con grano, la mala hierba también brotó. 27 Entonces los trabajadores fueron a decirle al dueño: 'Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde ha salido la mala hierba?' 28 El respondió: 'Algún enemigo ha hecho esto.' Los trabajadores le preguntaron: '¿Quieres que vayamos a arrancar la mala hierba?' 29 El les dijo: 'No, porque al arrancar la mala hierba, pueden arrancar algo del trigo al mismo tiempo. 30 Dejen que crezcan juntos hasta la cosecha; entonces mandaré a los que recojan la cosecha, que recojan primero la mala hierba y la aten en manojos para quemarla; y después guarden el trigo en mi granero.'"

              31 Yeshúah les dijo otra parábola: "El Reino del Cielo es semejante a una semilla de mostaza, que un hombre siembra en su campo. 32 Es la más pequeña de todas las semillas; pero cuando crece, se hace mayor que todas las plantas del jardín y llega a ser un árbol, tan así que las aves que vuelan alrededor vienen y hacen nidos en sus ramas."

              33 También les contó, además, otra parábola,: "El Reino del Cielo es semejante a la levadura que una mujer tomó y mezcló con unas libras de harina, después espera hasta que toda la masa crezca."

              34 Todas estas cosas, Yeshúah contó a la gente por medio de parábolas; en verdad no dijo nada sin usar parábolas. 35 Esto era para que se cumpliera lo dicho por el profeta:

                    "Abriré mi boca  en parábolas,

                    diré lo que ha estado oculto

                    desde la creación del universo"

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36 Entonces dejó la multitud, y entró en la casa. Sus talmidim se le acercaron, y dijeron: " Explícanos la parábola de las malas hierbas en el campo." 37 Y les dijo: "El que siembra la buena semilla es el Ben Ha Adam; 38 el campo es el mundo, la buena semilla representa las personas que pertenecen al Reino, y las malas hierbas son las personas que pertenecen al maligno. 39 El enemigo que sembró la mala hierba es Satán, la cosecha es el fin del mundo, y los que recogen la cosecha son los ángeles. 40 Tal como la mala hierba se recoge, y se echa al fuego para quemarla, así sucederá en el fin del mundo. 41 El Ben Ha Adam enviará a sus ángeles a recoger y desechar de su Reino todas las cosas que causan a la gente pecar, y a los que están lejos de la Toráh; 42 y los echarán en el ardiente horno, donde le gente se lamentará y rechinará sus dientes. 43 Entonces los justos brillarán como el sol en el Reino de su Padre. ¡Los que tienen oídos, que oigan!

              44 "El Reino del Cielo es semejante un tesoro escondido en un campo. Un hombre lo encontró, lo escondió de nuevo, y después con mucha alegría fue, vendió todo lo que tenía, y compró el campo.

              45 "También el Reino del Cielo es como un comerciante que andaba buscando perlas finas. 46 Cuando encontró una perla de mucho valor, fue y vendió todo lo que tenía, y la compró.

              47 "También sucede que el Reino del Cielo es como la red que se tiró al lago y recogió toda clase de peces. 48 Cuando estaba llena, los pescadores la sacaron a la orilla, se sentaron a recoger el pescado bueno en canastas, pero el malo lo tiraron fuera. 49 Así también sucederá al cerrar ésta época; los ángeles saldrán adelante, para separar a los que no guardan la Toráh de los justos, 50 y echarán a los que no guardan la Toráh en el ardiente horno, donde se lamentarán y rechinarán los dientes.

             51 "¿Han entendido ustedes todas éstas cosas? "Sí," respondieron ellos. 52 Y les dijo: "Entonces todo maestro de la Toráh, quien ha sido hecho un talmid para el Reino del Cielo, es como el dueño de una casa, que saca de su almacén ambas cosas nuevas y viejas."

             53 Cuando Yeshúah terminó de contar estas parábolas, se fue, 54 y se dirigió a su pueblo natal. Entonces empezó a enseñar en la sinagoga en una forma que los asombraba, así que preguntaron: "¿De dónde viene toda la sabiduría y milagros de éste?  55 ¿No es éste, el hijo del carpintero? ¿No se llama su madre Miriam? ¿No se llaman sus hermanos Yaakov, Yosef, Shimón y Yehudáh? 56 Y sus hermanas, ¿no están todas ellas con nosotros? Así que, ¿de donde saca él todo esto?" 57 Y se sentían ofendidos por él, pero Yeshúah les dijo: "En el único lugar que la gente no respeta a un profeta es en su pueblo natal y en su propia casa." 58 Entonces hizo pocos milagros allí, porque aquella gente no tenía confianza en él.

14 1 Por aquel tiempo Herodes el gobernador regional oyó hablar de la fama de Yeshúah, y 2 dijo a sus sirvientes: "Este debe ser Yojanan el que sumerge en agua. El ha sido levantado de los muertos; por eso es que estos poderes milagrosos actúan en él."

              3 Es que Herodes había arrestado a Yojanan, le había encadenado y echado en prisión, por causa de Herodías la mujer de su hermano Felipe; 4 porque Yojanan había dicho a Herodes: "La tienes a ella por mujer, y así violas la Toráh."  5 Herodes quería matar a Yojanan; pero tenía miedo de la gente, porque todos creían que Yojanan era un profeta. 6 Sin Embargo, en el cumpleaños de Herodes, la hija de Herodías salió a danzar delante de los invitados, y complació tanto a Herodes,  7 que este prometió, bajo juramento, darle cualquier cosa que ella pidiera. 8 Entonces ella, aconsejada por su madre, le dijo: "Dame en un plato la cabeza de Yojanan el que sumerge en agua." 9 Esto entristeció mucho al rey; pero como había hecho un juramento en presencia de los invitados, ordenó que su deseo fuese cumplido. 10 Ordenó, pues, decapitar a Yojanan en la cárcel. 11 La cabeza fue traída en un plato a la muchacha; y ella se la dio a su madre. 12 Los talmidim de Yojanan vinieron, se llevaron el cuerpo y lo sepultaron; después fueron y avisaron a Yeshúah.

              13 Cuando Yeshúah recibió la noticia, se fue de allí en un bote para estar solo en un lugar desierto. Pero la gente lo supo y salió de los pueblos para seguirle por tierra. 14 Al llegar a la orilla, vio una enorme multitud; entonces lleno de compasión por ellos sanó a aquellos que estaban enfermos.

              15 Cuando se acercaba la noche vinieron a él los talmidim, y le dijeron: "Este es un lugar solitario, y ya es tarde; despide a la multitud, para que ellos puedan comprar comida en las aldeas." 16 Pero Yeshúah respondió: "¡Ellos no necesitan retirarse, denles ustedes de comer!" 17 Ellos dijeron: "Todo lo que tenemos con nosotros son cinco panes y dos peces." 18 Y él dijo: "Tráiganlos aquí." 19 Entonces mandó a la multitud que se sentara sobre la hierba. Luego tomó en sus manos los cinco panes y los dos peces, y mirando al cielo pronunció una brajah. Después partió los panes y los dio a los talmidim, que los dieron a la gente. 20 Todos comieron hasta quedar satisfechos; recogieron los pedazos sobrantes, y con ellos llenaron doce canastas. 21 Todos los que comieron fueron unos cinco mil hombres, sin contar las mujeres y los niños.

              22 Inmediatamente hizo que sus talmidim subieran a un bote, para que cruzaran el lago antes que él y llegaran al otro lado, mientras él despedía a la gente. 23 Cuando hubo despedido a la gente, subió a un monte para orar a solas. La noche vino, y él estaba allí solo. 24 En este momento ya el bote estaba a bastantes millas de la orilla, batallando con un viento contrario  y un mar enfurecido. 25 Alrededor de las cuatro de la mañana, él vino hacia ellos ¡caminando sobre el agua del lago! 26 Cuando sus talmidim le vieron andar sobre el agua del lago, ellos se aterrorizaron. "¡Es un fantasma!" Dijeron, gritando con miedo. 27 Pero al momento Yeshúah les habló y les dijo: "Animo, soy yo, no tengan miedo." 28 Entonces Keifah le llamó: "Señor, si de verdad eres tú, manda que vaya a ti sobre el agua." 29 "¡Ven!" Le dijo Yeshúah. Así que Keifah bajó del bote, y comenzó a caminar sobre el agua hacia él. 30 Pero al notar la fuerza del viento, tuvo miedo; y cuando empezó a hundirse, gritó: "¡Señor, sálvame! 31 Yeshúah inmediatamente alargó su brazo, le tomó, y le dijo: "¡Qué poca confianza! ¿Por qué dudaste?" 32 Cuando estaban subiendo al bote, se calmó el viento; 33 y los que estaban en el bote se postraron de rodillas delante de Yeshúah, y exclamaron: "¡En verdad tú eres el Hijo de Elohim!"

             34 Cuando ya habían cruzado, llegaron a tierra de Ginosar; 35 y la gente del lugar le reconoció, la noticia se extendió por toda la región, le trajeron todos los que estaban enfermos. 36 Ellos le rogaban que les dejara tocar tan sólo los tzitziot de su talit; y todos los que los tocaron, quedaron completamente sanos.

15 1 Entonces algunos Perushim y maestros de la Toráh de Yerushalaim vinieron a Yeshúah, y preguntaron: 2 "¿Por qué tus talmidim rompen las Tradiciones de los Ancianos? ¡Ellos no hacen netilat-yadayim antes de comer!" 3 El respondió: "En verdad, ¿Por qué ustedes rompen el mandamiento de Elohim por sus tradiciones? 4 Pues Elohim dijo. 'Honra a tu padre y a tu madre,'

iy 'El que maldiga a su padre o a su madre será condenado a muerte'j 5 Pero ustedes dicen: 'si alguno dice a su padre o madre: "He prometido dar a Elohim lo que hubiera utilizado para ayudarte," 6 entonces ya no está obligado  a ayudar a su padre o a su madre.' ¡Así, pues, por sus tradiciones, ustedes han anulado y declarado sin valor la palabra de Elohim! 7 ¡Hipócritas! Yeshaiah estaba correcto, cuando profetizó acerca de ustedes:

8       'Este pueblo me honra con los labios;

         pero sus corazones están muy lejos de mí.

9       En vano es su adoración por mí,

                  porque enseñan como doctrinas, mandatos de hombres'''

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10 Luego Yeshúah llamó a la gente, y dijo: "¡Oigan y entiendan esto! 11 ¡Lo que hace a una persona impura, no es lo que entra por la boca, más bien es lo que sale de su boca; eso es lo que la hace impura!"

              12 Los talmidim vinieron a él, y dijeron: "¿Sabes que los Perushim se ofendieron al oír lo que dijiste?" 13 El respondió: "Toda planta que mi Padre celestial no haya plantado, será arrancada de raíz. 14 Déjenlos estar, pues son guías ciegos. Cuando un ciego guía a otro ciego, los dos se caen en un hoyo."

              15 Keifah le dijo: "Explícanos esa parábola." 16 Yeshúah les dijo: "¿Ni siquiera entienden ahora? 17 ¿No entienden que todo lo que entra por la boca va al estómago, y después pasa a la letrina? 18 Pero lo que sale de la boca, realmente está viniendo del corazón; y eso es lo que hace a una persona impura. 19 Porque del corazón salen los pensamientos perversos, los asesinatos, los adulterios, y todo tipo de inmoralidad sexual, robos, mentiras, calumnias......20 Estas son las cosas que hacen impura a una persona."

              21 Yeshúah dejó ese lugar, y se fue a la región de Tzor y Tzidon. 22 Una mujer de aquella región en Kenaan, vino a él implorando: "¡Señor, ten piedad de mí, Hijo de David!  ¡Mi hija es cruelmente atormentada por poderes demoníacos!" 23 Pero Yeshúah no le dijo ni una sola palabra a ella. Entonces sus talmidim,  vinieron a él, y le exhortaron: "Dile a esa mujer que se vaya, porque nos está siguiendo y nos molesta con su lloradera." 24 El dijo: "Yo he sido enviado sólo a las ovejas perdidas de la casa de Israel." 25 Pero ella vino, cayó a sus pies, y dijo: "¡Señor, ayúdame!" 26 El contestó: "No es correcto quitarle la comida a los hijos, y dársela a los perros de la casa." 27 Ella dijo: "Eso es verdad, pero también los perros comen las sobras que caen de la mesa del amo." 28 Entonces Yeshúah le contestó: "Mujer, tú eres una persona que tiene gran confianza. Que tu deseo sea otorgado."  Y su hija fue sanada en ese mismo momento.

                 29 Yeshúah salió de allí y fue por la orilla del Lago Kinneret. Subió a un monte y se sentó; 30 y mucha gente vino a él trayendo consigo cojos, ciegos, mudos, paralíticos y muchos otros que pusieron a los pies de Yeshúah, y los sanó. 31 La gente se asombraba, cuando veían que los mudos hablaban, los paralíticos eran curados, los cojos caminaban y los ciegos recobraban la vista; entonces pronunciaron una brajah Elohim de Israel.

              32 Yeshúah llamó a sus talmidim, y les dijo: "Siento compasión de esta gente, porque han estado conmigo por tres días, y ahora no tienen nada que comer. No quiero despedirlos sin comer, porque se pueden desmayar en camino a sus casas." 33 Los talmidim le dijeron: "¿Dónde, en este lugar tan remoto, encontraríamos suficiente pan para satisfacer tanta gente?" 34 Yeshúah les preguntó: "¿Cuántos panes tienen ustedes?" Ellos dijeron: "Siete y unos cuántos peces." 35 Después de decirle a la gente que se sentara en la tierra, 36 cogió los siete panes y los peces, pronunció una brajah, partió los panes y los dio a sus talmidim, quienes los repartieron a la gente. 37 Todos comieron hasta saciarse; y aún llenaron siete canastas con pedazos sobrantes. 38 Los que comieron eran cuatro mil hombres, sin contar mujeres y niños. 39 Después de despedir a la gente, subió al bote, y fue a la región de Magadán.

16 1 Después algunos Perushim y Tzedukim vinieron para tenderle una trampa a Yeshúah, pidiéndole que les mostrara alguna señal milagrosa del Cielo. 2 Pero su respuesta fue: "Cuando es por la tarde, ustedes dicen: 'Va a hacer buen tiempo,' porque el cielo está rojo; 3 y por la mañana, dicen: 'Habrá tormenta hoy,' porque el cielo está rojo y nublado. ¡Ustedes saben interpretar la apariencia del cielo, pero no saben interpretar las señales de los tiempos! 4 Una generación perversa y adúltera, ¿está pidiendo una señal? En verdad no se le dará una señal, ¡excepto la señal de Yonah!" Con eso, los dejó y se fue.

             5 Cuando los talmidim pasaron al otro lado del lago, se olvidaron llevar pan.

6 Así que cuando Yeshúah les dijo: "¡Estén alertas! Cuídense del jametz de los Perushim y de los Tzedukim," 7 ellos pensaron que lo dijo porque no traían pan. 8 Pero Yeshúah, dándose cuenta de esto, dijo: "¡Qué poca confianza tienen! ¿Por qué están hablando entre ustedes acerca de no tener pan? 9 ¿No entienden todavía? ¿No se acuerdan de los cinco panes y los cinco mil, y cuántas canastas llenaron de sobrantes? 10 ¿O de los siete panes y los cuatro mil, y cuántas canastas llenaron de sobrantes? 11 ¿Cómo se les ocurre a ustedes creer que yo estaba hablando de pan? ¡Guárdense del jametz de los Perushim  y los Tzedukim!" 12 Entonces ellos entendieron; tenían que tener cuidado no con el pan, sino con las enseñanzas de los Perushim y los Tzedukim.

            13 Cuando Yeshúah vino al territorio alrededor de Kesarea Filipos, les preguntó a sus talmidim: "¿Quién dice la gente que es el Ben Ha Adam?" 14 Ellos dijeron: "Bueno, algunos dicen que Yojanan el que sumerge en agua, otros, que Eliah, y otros que Yermeiah o uno de los profetas." 15 "Pero ustedes, les dijo: ¿Quién dicen ustedes que soy?" 16 Shimón Keifah contestó: "Tú eres el Mashiaj, el Hijo del Elohim viviente." 17 "Shimón Bar-Yojanan," Yeshúah le dijo: "¡Cuán bendito eres! Porque ningún ser humano te reveló esto, sino mi Padre que está en el cielo. 18 También te digo esto: “Tú eres Keifah [que quiere decir 'Roca'], y sobre esta roca yo construiré mi Comunidad, y las puertas del Sheol no podrán vencerla. 19 Yo te daré las llaves del Reino del Cielo. Todo lo que prohibas en la tierra será prohibido en el cielo; y todo lo que permitas en la tierra, será permitido en el cielo." Después le advirtió a los talmidim que a nadie dijeran que él era el Mashiaj.

             21 A partir de ese momento comenzó Yeshúah a hacerles saber a sus talmidim que tenía que ir a Yerushalaim y soportar mucho sufrimiento a manos de los ancianos, de los principales kohanim y de los maestros de la Toráh; y que lo iban a matar; pero al tercer día tenía que ser resucitado. 22 Keifah le llevó aparte, y comenzó a reprenderlo diciendo: "¡El Cielo tenga misericordia, Señor! ¡De ninguna manera esto te acontecerá a ti!" 23 Pero Yeshúah le volvió la espalda a Keifah, diciendo: "¡Apártate de mí, Satán! ¡Tú eres un tropiezo en mi camino, porque tu pensamiento es desde una perspectiva humana, no de la perspectiva de Elohim!"  

             24 Entonces Yeshúah dijo a sus talmidim: "Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su estaca de ejecución y sígame constantemente. 25 Porque quien quiera salvar su propia vida, la destruirá; pero quien destruya su vida por amor a mí, la encontrará. 26 ¿De qué le servirá a alguien, ganar el mundo entero, si pierde su vida?  ¿O qué puede dar alguien, a cambio de su vida? 27 Porque el Ben Ha Adam vendrá en la gloria de su Padre con sus ángeles; y entonces pagará a cada uno de acuerdo a su conducta. 28 ¡Sí! ¡En verdad les digo, que aquí hay algunos que no experimentarán la muerte, hasta que vean al Ben Ha Adam viniendo en su Reino!"

17 1 Seis días después, Yeshúah tomó a Keifah, Yaakov y a su hermano Yojanan y fue privadamente con ellos a un monte muy alto. 2 Mientras le miraban,  cayó sobre él la Shejinah de ADONAI; su rostro brilló como el sol, y su ropa se volvió blanca como la luz. 3 En esto vieron a Moshéh y Eliah hablando con él. 4 Keifah le dijo a Yeshúah: "Señor, bueno es para nosotros que estemos aquí. Si quieres haré tres sukot; una para ti, una para Moshéh y otra para Eliah." 5 Mientras Keifah aún estaba hablando, una nube luminosa los envolvió; y una voz desde la nube dijo: "¡Este es mi Hijo, a quien amo, con quien estoy muy complacido, a él deben escuchar!"  6 Cuando los talmidim oyeron esto, tuvieron tanto miedo que se postraron con el rostro en tierra. 7 Yeshúah vino, los tocó y les dijo: "¡Levántense, no tengan miedo!" 8 Cuando abrieron los ojos, ya no vieron a nadie más que a Yeshúah solo.

              9 Mientras bajaban del monte, Yeshúah les ordenó: "No cuenten a nadie lo que acaban de ver hasta que el Ben Ha Adam sea levantado de los muertos." 10 Los talmidim le preguntaron: "¿Por qué los maestros de la Toráh dicen que Eliah tiene que venir primero?" 11 El respondió: "De cierto Eliah viene primero, y restaurará todas las cosas; 12 pero yo les digo que Eliah ya vino, y la gente no le reconoció, sino hicieron con él todo lo que quisieron." 13 Entonces los talmidim comprendieron que les estaba hablando acerca de Yojanan el que sumerge en agua.

              14 Cuando llegaron donde estaba la gente, un hombre se acercó a Yeshúah y se postró de rodillas delante de él, 15 y dijo: "Señor, ten compasión de mi hijo, porque es epiléptico y sufre de tan terribles ataques, que a menudo cae en el fuego o en el agua. 16 Lo traje a tus talmidim, pero no pudieron sanarlo." 17 Yeshúah respondió: "¡Gente perversa y sin confianza alguna! ¿Cuánto tiempo estaré con ustedes? ¿Hasta cuándo tendré que soportarlos? ¡Tráiganlo acá!" 18 Yeshúah reprendió al demonio, el cual salió fuera del muchacho, así que desde ese momento quedó sanado.

              19 Después, los talmidim fueron a él en privado y dijeron: "¿Por qué no pudimos nosotros echarlo?" 20 Les dijo: "¡Porque ustedes tienen tan poca confianza! ¡Sí! Les aseguro que si tuvieran la confianza de un grano de mostaza,  podrían decir a este monte: '¡Muévete de aquí para allá!,' y se movería; ¡seguramente nada sería imposible para ustedes! 21

* 22 Mientras andaban juntos por la región de Galil, Yeshúah les dijo: "El Ben Ha Adam va a ser traicionado y entregado en manos de los hombres, 23 quienes le darán muerte, y en el tercer día será resucitado." Y ellos se llenaron de tristeza.

              24 Cuando llegaron a Kefar-Najum, los cobradores del medio shekel vinieron a Keifah, y le dijeron: “¿No paga tu Rabí el impuesto del Templo?” 25 “¡Claro que sí lo paga!” Dijo Keifah. Cuando él llegó a la casa, Yeshúah habló primero: "¿Shimón, cual es tu opinión? Los reyes de la tierra: ¿De quién cobran impuestos y tributos, de sus hijos o de otros?" 26 "De otros," respondió. Yeshúah dijo: "Entonces los hijos están exentos. 27 Pero para evitar ofenderlos, ve al lago, tira un anzuelo, y toma el primer pez que cojas. Abrele la boca, y encontrarás un shekel. Tómalo, y dáselo a ellos, por mí y por ti.”                                                                                                                     

18 1 En aquel momento los talmidim vinieron a Yeshúah y preguntaron: "¿Quién es el mayor en el Reino del Cielo?" 2 Llamó a un niño hacia él, le puso en medio de ellos, 3 y dijo: "¡Sí, en verdad les digo, que a menos que ustedes cambien y se hagan como niños pequeños, no entrarán en el Reino del Cielo! 4 Así que, el mayor en el Reino, es cualquiera que se haga tan humilde como este niño. 5 Cualquiera que reciba en mi nombre a un niño como este, a mí me recibe; 6 y cualquiera que ponga tropiezo a uno de estos pequeños que confían en mí, ¡mejor fuera que le colgaran una piedra de molino al cuello y le ahogaran en el mar abierto! 7 ¡Ay del mundo por los tramposos! Porque debe haber tropiezo, pero ¡ay de la persona que pone el tropiezo!"

             8 "Así, pues, si tu mano o tu pie se convierten en un tropiezo para ti, ¡córtalo y échalo fuera! ¡Mejor es que estés mutilado o tullido y así obtengas vida eterna, a que tengas las dos manos y los dos pies y seas echado en el fuego eterno! 9 Y si tu ojo es un tropiezo para ti, ¡sácatelo y lánzalo lejos de ti! Mejor es que seas tuerto y obtengas vida eterna, a que tengas tus dos ojos y seas echado dentro del fuego del Guei-Hinom. 10  Miren que nunca desprecien a ninguno de estos pequeños; porque les digo que sus ángeles continuamente están viendo el rostro de mi Padre en el Cielo. 11

*

        12 "¿Cuál es su opinión? ¿Qué haría un hombre que tiene cien ovejas, y una de ellas se extravía? ¿No dejaría a las noventa y nueve en las laderas de las lomas, para ir a buscar la perdida? 13 ¿Y si logra encontrarla?  ¡Sí, en verdad les digo, que estaría más contento por esa oveja, que por las noventa y nueve que no se extraviaron! 14 Asimismo el Padre de ustedes que está en el Cielo, no quiere que se pierda ni uno de estos pequeños.

               15 "Además, si tu hermano comete pecado en contra tuya, ve y muéstrale su falta, pero privadamente, solamente entre ustedes dos. Si te escucha, has ganado de vuelta a tu hermano. 16 Si no te escucha, lleva a uno o dos personas contigo, para que toda acusación sea corroborada por el testimonio de dos o tres testigos.

l l7 Si rehusa oírlos, díganlo a la congregación; y si rehusa oír aun a la congregación, trátenlo como a un  pagano o como a un cobrador de impuestos. 18 ¡Sí, en verdad les digo! Cualquier cosa que prohiban en la tierra, será prohibida en el cielo, y lo que permitan en la tierra, será permitido en el cielo. 19 Para repetir, les digo si dos de ustedes se ponen de acuerdo aquí en la tierra sobre cualquier cosa que la gente pida, será hecha para ellos por el Padre en el cielo. 20 Porque donde dos o tres se reúnen en mi nombre, allí estoy yo con ellos."

              21 Después Keifah vino a él, y le dijo: "Rabí, ¿cuántas veces puede mi hermano pecar contra mí y yo tengo que perdonarle? ¿Tantas como siete veces?"22  Yeshúah le respondió: "¡No, no siete veces, sino setenta veces siete! 23 Por esta razón el Reino del Cielo puede ser comparado a un rey que decidió ajustar cuentas con sus siervos 24 Enseguida le trajeron un hombre que le debía millones, 25 y como no podía pagar, su amo ordenó que él, su mujer, sus hijos y todas sus posesiones fueran vendidas para pagar la deuda. 26 Pero el siervo cayó de rodillas ante él. Le suplicaba: 'Sé paciente conmigo, y yo te lo pagaré todo.' 27 Así que por piedad hacia él, el amo le perdonó la deuda, y le dejó ir.

              28 "Pero, al salir, aquel siervo se encontró con uno de sus compañeros que le debía una pequeña cantidad. Le agarró del cuello y comenzó a estrangularlo, gritando: '¡Págame lo que me debes!' 29 El compañero, postrándose de rodillas delante de él, le rogó: 'Ten paciencia conmigo, y te pagaré.' 30 Pero no quiso, sino que le hizo meter en la cárcel hasta que le pagara la deuda. 31 Cuando los otros siervos vieron lo que había pasado se pusieron extremadamente angustiados; y fueron a contarle a su amo todo lo que tuvo lugar. 32 Entonces el amo mandó a llamar al siervo, y le dijo: '¡Siervo malvado! Yo te perdoné toda aquella deuda, porque me lo rogaste. 33 ¿No debiste tú, haber tenido compasión con tu compañero, como la tuve yo contigo?' 34 Y con ira, su amo, le entregó a los carceleros, para castigarlo hasta que pagara todo lo que debía. 35 Así es como mi Padre celestial los tratará si cada uno no perdona de corazón a su hermano."

19 1 Cuando Yeshúah había terminado de hablar acerca de estas cosas, se fue de Galil, y viajó por la parte este del Río Yarden, hasta que pasó la frontera de Yehudáh. 2 Mucha gente le siguió, y allí sanó a los enfermos.

3 Algunos Perushim vinieron, y trataron de tenderle una trampa preguntando:

"¿Le está permitido a un hombre divorciarse de su mujer por cualquier motivo?" 4 Y respondió: "¿No han leído ustedes, que en el principio el Creador los hizo hombre y mujer,

m 5 y que él dijo: 'Por eso, el hombre dejará a su padre y a su madre, para unirse a su mujer, y los dos serán una sola carne'?n 6 Así que ya no son dos, sino sólo uno. De modo que nadie debe separar lo que Elohim ha unido."

              7 Ellos le dijeron: "¿Y por qué Moshéh dio la orden que un hombre podía dar un séfer keritut (carta de divorcio), a su mujer, y divorciarse de ella?"

o 8 El respondió: "Moshéh les permitió a ustedes divorciarse de sus esposas, por la dureza de sus corazones; pero al principio no fue de esta manera. 9 ¡Ahora, lo que yo les digo a ustedes: Cualquiera que se divorcie de su mujer, excepto por razones de inmoralidad sexual, y se casa con otra mujer, comete adulterio!"

              10 Los talmidim le dijeron: "¡Si es así como son las cosas entre marido y mujer, mejor sería  no casarse!" 11 El les dijo: "No todos pueden comprender esta enseñanza, sólo aquellos a quienes les es dado. 12 Pues hay diferentes razones por las cuales los hombres no se casan; algunos porque nacieron sin el deseo, algunos porque han sido castrados, otros porque han renunciado al matrimonio por causa del Reino del Cielo. El que pueda comprender esto, que lo comprenda."

              13 Entonces le llevaron unos niños, para que pusiera las manos sobre ellos y orara por ellos; pero los talmidim reprendieron a los que los traían. 14 De modo que Yeshúah dijo: "Dejen que los niños vengan a mí, no se lo impidan; porque el Reino del Cielo es de quienes son como ellos." 15 Entonces puso sus manos sobre ellos, y se fue de allí.

16 Un hombre se acercó a Yeshúah, y dijo: "Rabí, ¿qué cosa buena debo hacer para tener vida eterna?" El le dijo: 17 "¿Por qué me preguntas sobre lo bueno?  ¡Hay Uno que es bueno! Pero si quieres tener vida eterna, observa los mitzvot." 18 El hombre le preguntó: "¿Cuáles?" Yeshúah le dijo: "No asesines, no cometas adulterio, no robes, no des falso testimonio;

p 19 honra a tu padre y a tu madreq y ama a tu prójimo, como a ti mismo."r 20 El joven le dijo: "Todo esto he cumplido; ¿qué es lo que aún me falta?" 21 Yeshúah le dijo: "Si es en serio que quieres llegar a la meta, anda,  vende todas tus posesiones y da el dinero a los pobres, y tendrás riquezas en el cielo. ¡Después ven y sígueme!" 22 Pero cuando el joven oyó esto se retiró porque era rico.

            23 Entonces Yeshúah dijo a los talmidim: "Si, les digo, será muy difícil para un hombre rico entrar en el Reino del Cielo. 24 Además, les digo que es más fácil para un camello pasar por el ojo de una aguja, que para un rico entrar en el Reino de Elohim." 25 Cuando los talmidim oyeron esto, se quedaron totalmente sorprendidos; entonces preguntaron: "¿Quién puede ser salvo?" 26 Yeshúah los miró, y dijo: "Humanamente, esto es imposible; pero con Elohim todo es posible." 27 Keifah respondió: "Mira, nosotros hemos dejado todo y te hemos seguido. Así, pues, ¿qué tendremos entonces?" 28 Yeshúah les dijo: "Si, les digo, que en el mundo regenerado, cuando el Ben Ha Adam se siente en su glorioso trono, ustedes que me han seguido, también se sentarán en doce tronos, y juzgarán a las doce tribus de Israel. 29 Todos los que han dejado casas, hermanos, hermanas, padre, madre, hijos, o campos por mi causa, recibirán cien veces más, y obtendrán vida eterna. 30 Pero muchos que son primeros serán últimos y muchos que son últimos serán  primeros.                                                                                                                                                                                                                                                                                                        

20 1 "El Reino del Cielo es semejante a un campesino que salió al romper el día a contratar obreros para su viña. 2 Después de acordar con los obreros en un jornal de un denario [el jornal normal de un día], los mandó a su viña. 3 Después, saliendo a las nueve de la mañana, vio mas hombres en el mercado sin nada que hacer, desocupados, 4 y les dijo: 'Ustedes también vayan a la viña y les pagaré un jornal justo.' Así que fueron. 5 Al mediodía y otra vez a las tres de la tarde, hizo lo mismo. 6 Una hora antes de que anocheciera, salió y encontró otros desocupados y les preguntó: "¿Por qué han estado aquí todo el día parados, sin hacer nada?" 7 Ellos le dijeron: 'Porque nadie nos contrató.' 'Ustedes también vayan a la viña,' les dijo. 

             8 "Cuando llegó la noche, el dueño de la viña le dijo al capataz: 'Llama a los obreros y págales su jornal, empezando por los últimos que entraron y terminando por los primeros.' 9 Los obreros que llegaron una hora antes de anochecer, recibieron un denario; 10 y los obreros que entraron  primero, esperaban que se les pagara más; pero también cada uno de ellos recibieron sólo un denario. 11 Al recibir su jornal comenzaron a murmurar contra el dueño, diciendo: 12 '¡Estos que llegaron al final, trabajaron solamente una hora, y tú le has pagado igual que a nosotros, que hemos soportado lo más fuerte del día bajo el sol ardiente!' 13 Pero él le respondió a uno de ellos: 'Mira amigo, no estoy siendo injusto contigo. ¿No acordaste tú trabajar el día por un denario? 14 ¡Ahora, toma tu paga y vete! Yo decidí darle al último obrero tanto como te he dado a ti. 15 ¿No tengo yo el derecho de hacer lo que quiera con lo me pertenece? ¿O te duele mi generosidad?' 16 Así,  los últimos serán los primeros y los primeros últimos."

             17 Cuando Yeshúah subía a Yerushalaim, llamó a los doce talmidim aparte y mientras iban de camino, les dijo: 18 "Nosotros ahora vamos a subir a Yerushalaim, donde el Ben Ha Adam será entregado a los kohanim y a los maestros de la Toráh. Ellos le condenarán a muerte y 19 le entregarán a los Goyim, se burlarán de él, le golpearán y le ejecutarán en la estaca como a un criminal. Pero al tercer día será resucitado."

           20 Después los hijos de Zavdai vinieron a Yeshúah con su madre. Ella se doblegó, suplicando un favor de él. 21 Y él le dijo a ella: "¿Qué es lo que quieres?" Ella respondió: "Prométeme que cuando tú seas Rey estos dos hijos míos se sentarán, uno a tu derecha, y el  otro a tu izquierda." 22 Pero Yeshúah respondió: "Tu no sabes lo que estás pidiendo. ¿Pueden ustedes beber la copa que yo estoy próximo a  beber?" Ellos le dijeron: "Nosotros podemos." 23 Y él les dijo: "Si, ustedes beberán de mi copa; pero el sentarse a mi derecha o a mi izquierda no es mío para dar, sino para aquellos que mi Padre se lo ha preparado."

              24  Cuando los otros diez oyeron esto, se violentaron contra los dos hermanos. 25 Pero Yeshúah los llamó y les dijo: "Ustedes saben que entre los Goyim, los que se supone que gobiernen se convierten en tiranos, y sus superiores se convierten en dictadores. 26 Entre ustedes no puede ser así, sino que ¡cualquiera de ustedes que quiera gobernar tiene que servir a los otros, 27 y el que quiera ser el primero tiene que ser su esclavo! 28 Pues el Ben Ha Adam no vino a ser servido, sino a servir; y para dar su vida en rescate por muchos."

              29 Cuando ellos salieron de Yerijo, una gran multitud seguía a Yeshúah. 30 Dos hombres ciegos, que estaban sentados a un lado del camino, oyeron que él estaba pasando, y gritaron: "¡Hijo de David, ten compasión de nosotros!"  31 La gente los reprendía para que se callaran, pero ellos gritaban aún más alto. "¡Señor, Hijo de David, ten compasión de nosotros!" 32 Yeshúah se detuvo, los llamó y dijo: "¿Qué quieren que yo haga por ustedes?" 33 Ellos le dijeron: "Señor, abre nuestros ojos." 34 Yeshúah, lleno de ternura, tocó sus ojos; e  instantáneamente recibieron su vista, y le siguieron.

21 1 Cuando se aproximaban a Yerushalaim, y llegaron a Beit-Pagei, en el Monte de los Olivos, Yeshúah envió a dos talmidim 2 con estas instrucciones: "Entren a la aldea que está enfrente, inmediatamente encontrarán una burra atada con su potro. Desátenlos, y tráiganlos acá a mí. 3 Si alguien les dice algo, díganle: 'El Señor los necesita'; y enseguida los devolverá." 4 Esto sucedió para que se cumpliera lo que había sido dicho por el profeta:

5                       "Dile a la hija de Tzion,

                         '¡Mira! ¡Tu Rey está viniendo a ti,

                 montado humildemente en una burra,

                 y en un potro, la progenie de una bestia de carga!'

s

6 Así que los talmidim  fueron, e hicieron lo que Yeshúah les mandó. 7 Ellos trajeron la burra y el potro,  pusieron sus mantos sobre ellos, y Yeshúah se montó en ellos. 8 La multitud alfombró el camino con sus ropas; otros cortaban ramas de árboles, y las esparcían sobre el camino. 9  La multitud al frente de él y detrás, gritaban:

                      "¡Hoshianah! "

 Al hijo de David;

                     "¡Bendito el que viene en el nombre de ADONAI!"

                     "¡Tú, en el más alto cielo! ¡Hoshianah!"

t

10 Cuando entró en Yerushalaim, toda la ciudad estaba agitada, preguntando: "¿Quién es este?" 11 Y la gente contestó: "Este es Yeshúah, el profeta de Netzaret de Galil." 12 Yeshúah entró en los terrenos del Templo, y echó a todos los que estaban negociando allí, ambos los mercaderes y los compradores. Volcó las mesas de los cambistas de dinero, y los puestos de los que vendían palomas. 13 El les dijo: " Escrito está, '¡Mi casa será llamada casa de oración.'

u Pero ustedes la han hecho de ella una cueva de ladrones!"v

              14 Se acercaron a él en el Templo gente ciega y coja, y los sanó. 15 Pero cuando los principales kohanim y los maestros de la Toráh vieron las obras maravillosas que hacía, y a los niños gritando en el Templo: "¡Hoshianah!"

wal Hijo de David ; se pusieron furiosos. 16 Ellos le dijeron: "¿Escuchas lo que están diciendo?" Yeshúah respondió: "¡Claro que sí! ¿No han leído nunca:

                           

                   'De la boca de los niños y de los infantes de pecho

                   has preparado alabanza para ti mismo'?"

x

17 Diciendo eso, se fue y pasó a la ciudad de Beit-Aniah, donde pasó la noche.

18 A la mañana siguiente, de regreso a la ciudad, Yeshúah sintió hambre. 19 Vio una higuera junto al camino y se acercó a ella, pero no encontró en ella más que hojas. Entonces le dijo: "¡Nunca más volverás a dar fruto!" Y al instante la higuera se secó. 20 Los talmidim vieron esto, entonces asombrados, le preguntaron a Yeshúah:  "¿Cómo fue que el árbol de higos se secó tan rápidamente?" 21 Yeshúah les respondió: "¡En verdad les digo!  Si tienen confianza y no dudan, ustedes no sólo podrán hacer lo que fue hecho al árbol de higos; sino también si les dicen a este monte: '¡Vete y échate en el mar!' Será hecho. 22 En otras palabras, ustedes recibirán todo lo que pidan en oración, no importa lo que sea, siempre que tengan confianza." 

               23 Y fue al área del Templo y mientras enseñaba, los principales kohanim y los ancianos se le acercaron, y demandaron: "¿Qué semijah tienes tú que te autoriza a hacer estas cosas? ¿Y quién te dio esta semijah?"  24 Yeshúah respondió: "Yo también les haré una pregunta, si la responden, entonces yo les diré por cual semijah hago estas cosas. 25 La inmersión de Yojanan; ¿de donde vino? ¿Del Cielo, o de los hombres?"  Ellos discutieron unos con otros y se dijeron: "Si decimos, 'del Cielo,' él dirá: 'Entonces, ¿por qué no le creyeron?' 26 Pero si decimos: 'De los hombres,' tenemos miedo de la gente, pues ellos le tenían como profeta."  27 Así que le respondieron a Yeshúah: " No lo sabemos." Y él respondió: "Entonces no les diré por cual semijah yo hago estas cosas."

              28 "Pero denme su opinión: Un hombre tenía dos hijos. El fue al primero, y le dijo: 'Hijo, ve y trabaja hoy en la viña.' 29 El hijo respondió: 'No quiero;' pero después, cambió de parecer, y fue. 30 El campesino fue al otro hijo, y le dijo lo mismo. Este respondió: 'Yo iré, señor;' pero no fue. 31¿Cuál de los dos hizo lo que su padre quería?" "El primero," ellos dijeron. "¡Es correcto!" Yeshúah les dijo: "¡Yo les digo que los cobradores de impuesto y las prostitutas entrarán en el Reino de Elohim antes que ustedes! 32 Pues Yojanan vino a ustedes a mostrarles el sendero de la justificación, y ustedes no confiaron en él. Los cobradores de impuesto y las prostitutas confiaron en él; pero ustedes, aunque vieron esto, después no cambiaron su manera de pensar y confiaron en él."

             33 "Ahora, oigan otra parábola. Había un campesino que plantó una viña. Le puso un muro alrededor, preparó un lagar donde hacer el vino, y construyó una torre; luego se la alquiló a unos labradores, y se fue. 34 Cuando llegó el tiempo de la cosecha, envió a unos sirvientes a recoger la parte de la siembra que le correspondía. 35 Pero los labradores agarraron a los sirvientes; a unos les pegaron, a otros mataron y a otros apedrearon. 36 Así que envió otros sirvientes, más que el primer grupo, a ellos les hicieron lo mismo. 37 Finalmente les envió a su hijo, diciendo: 'A mi hijo sí respetarán.' 38 Pero cuando los labradores vieron al hijo, se dijeron uno al otro: 'Este es el heredero. ¡Vengan, matémosle, y cojamos la herencia!' 39Así que le atraparon, le echaron de la viña y le mataron. 40Ahora, cuando el dueño de la viña venga,  ¿qué hará con esos labradores?" 41 Ellos respondieron: "Destruirá a esos malvados y arrendará la viña a otros labradores, que le den su parte de la cosecha cuando le corresponda." 42 Yeshúah les dijo: "¿Nunca han leído en el Tanaj:

            '¡La misma roca que los constructores rechazaron,

            ha venido a ser piedra angular!

            Esto ha venido de ADONAI,

            Y a nuestros ojos es asombroso'?”

y

43 ¡Por eso les digo que a ustedes, ¡se les quitará el Reino de Elohim, y se le dará a un pueblo que producirá frutos!" 44

*

              45 Mientras los principales kohanim y los Perushim escuchaban sus historias, vieron que hablaba de ellos. 46 Pero cuando se dispusieron  a arrestarlo, sintieron miedo de la multitud; pues la multitud le consideraba un profeta.

 

22 1 Yeshúah, de nuevo usó parábolas, para hablar con ellos: 2 "El Reino del Cielo es semejante a un rey que preparó un banquete de bodas para su hijo, 3 pero cuando envió sus esclavos a llamar a los invitados a la  boda, ellos no quisieron  venir. 4 Así que envió otros esclavos, instruyéndolos que dijeran a los invitados: 'Miren, he preparado mi banquete, he matado mis bueyes y mis reses engordadas, y todo está listo. ¡Vengan a la boda!' 5 Pero no estaban interesados, y se fueron, uno a su finca, otro a su negocio; 6 y el resto agarraron a los esclavos, los maltrataron y los mataron. 7 El rey estaba furioso y mandó a sus soldados, los cuales mataron a esos asesinos, y quemaron su ciudad.

                   8 Entonces dijo a sus esclavos: 'Bueno, el banquete de bodas está listo; mas los que fueron invitados, no lo merecían. 9 Vayan, pues, a las esquinas de las calles e inviten al banquete a cuántos encuentren.' 10 Los esclavos salieron a las calles, y la sala de bodas se llenó de huéspedes. 11 Cuando el rey vino a ver a los invitados, se fijó en un hombre que no venía vestido con traje de bodas y le preguntó: 12 'Amigo, ¿cómo entraste aquí sin traje de bodas?' El hombre se quedó sin habla. 13 Entonces el rey dijo a los siervos: '¡Atenlo de pies y manos, y échenlo en las tinieblas de afuera!' En el lugar donde la gente llorará y se oirá el crujir de dientes, 14  pues muchos son los invitados, pero pocos los escogidos."

                 15 Entonces los Perushim se fueron y concibieron un plan para entrampar a Yeshúah con sus propias palabras. 16 Ellos le enviaron algunos de sus propios talmidim y algunos miembros del partido de Herodes. Le dijeron: "Rabí, sabemos que tú dices la verdad, y realmente enseñas cual es el camino de Elohim. Y no te importa lo que la gente piense de ti, pues no pones atención a la categoría de la persona. 17 Así que, danos tu opinión: ¿Permite la Toráh, pagar impuestos al Emperador Romano, o no?" 18 Yeshúah, sabiendo sus intenciones maliciosas, dijo:  "¡Hipócritas! ¿Por qué me tienden trampas? 19 ¡Enséñenme la moneda que usan para pagar impuestos!" Le trajeron un denario; 20 y él les preguntó: "¿De quién es esta inscripción y esta imagen?" 21 "Del Emperador," ellos respondieron. Yeshúah les dijo: "¡Nu, den al Emperador lo que es del Emperador, y a Elohim lo que es de Elohim!" 22 Cuando oyeron esto, se quedaron asombrados, le dejaron y se fueron.

              23 Ese mismo día algunos Tzedukim vinieron a él. Ellos son los que dicen que no hay tal cosa como la resurrección, así que le pusieron una sheilah: 24 Rabí, Moshéh dijo: 'Si un hombre muere sin hijos, su hermano tiene que casarse con la viuda, y tener hijos para preservar la línea familiar.'

z 25 Había siete hermanos. El primero se casó y después murió; y como él no tenía hijos, le dejó la viuda a su hermano. 26 Lo mismo pasó al segundo hermano, al tercero, y finalmente a los siete. 27  Después de todos ellos la mujer murió. 28 Ahora, en la resurrección - de los siete, ¿de quién es ella la mujer? Pues todos ellos se casaron con ella."

              29 Yeshúah les respondió: "La razón por la cual van por camino errado, es porque son ignorantes del Tanaj y del poder de Elohim. 30 Porque en la resurrección ni hombres ni mujeres se casarán; más bien serán como ángeles en el cielo. 31 Y en cuánto a que los muertos resucitan, ¿no han oído lo que Elohim les dijo: 32 'Yo soy el Elohim de Abraham, el Elohim de Yitzjak y el Elohim de Yaakov'?

a ¡El no es un Elohim de muertos, sino de vivos!"

              33 Cuando la gente oyó cómo él enseñaba, quedaban pasmadas; 34 pero cuando los Perushim se dieron cuenta que él había silenciado a los Tzedukim, se unieron, 35 y uno de ellos que era un experto de la Toráh le puso una sheilah para tenderle una trampa. 36 Le dijo: "Rabí, ¿cuál de los mitzvot de la Toráh es el más importante?" El respondió: 37 "'Amarás a ADONAI tu Elohim, con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu fuerza.'

b 38 Este es el mayor y más importante mitzvah. 39 Y un segundo similar a este: 'Amarás a tu prójimo como a ti mismo.'c 40 Toda la Toráh y los profetas dependen de estos dos mitzvot."

     41 Entonces volviéndose a los Perushim reunidos, Yeshúah les puso una sheilah  a ellos: 42 "Díganme su opinión acerca del Mashiaj: ¿De quién es hijo?" Ellos le dijeron: "De David." 43 "Entonces él les preguntó: "¿Cómo es que David, inspirado por el Espíritu, le llama 'Señor,' cuando dice:

        

 44                'ADONAI  le dijo a mi Señor,

                   "Siéntate aquí a mi mano derecha,

                    hasta que ponga a tus enemigos debajo de tus pies"'?

d

45 Si David le llama 'Señor,' ¿cómo puede ser su hijo?" 46 Ninguno podía pensar en nada que responder; y desde ese día en adelante nadie se atrevió a ponerle otra sheilah.

23 1 Entonces Yeshúah se dirigió a la gente y a sus talmidim. 2 Les dijo: "Los maestros de la Toráh y los Perushim se sientan en la silla de Moshéh. 3 Así que cualquier cosa que le digan, tengan cuidado de hacerla. ¡Pero no hagan lo que ellos hacen, porque ellos hablan, pero no actúan! 4 Ellos atan cargas tan pesadas a los hombros de la gente, pero no alzan un dedo para ayudar a cargarlas. 5 Todo lo que hacen, lo hacen para ser vistos por otros; pues ellos hacen sus  tefilin anchos y sus tzitziyot largos, 6 les fascinan los lugares de honor en los banquetes y los mejores sitios en las sinagogas, 7 y aman ser saludados con deferencia en las plazas de mercado y ser llamados 'Rabí.'

               8 Pero ustedes no deben permitir que la gente los llame 'Rabí'; porque ustedes tienen un Rabí, y todos son hermanos entre sí. 9 Y no llamen a nadie en la tierra 'Padre,' porque ustedes tienen un Padre, y El está en el cielo. 10 Ni deben dejar que los llamen 'guías,' porque ustedes tienen un Guía, ¡y es el Mashiaj! 11 El mayor de ustedes tiene que ser su siervo, 12 pues cualquiera que a sí mismo se promueva será humillado, y cualquiera que se humille será promovido.

              13  "¡Ay de ustedes, maestros de la Toráh y Perushim, hipócritas! Porque están cerrando las puertas del Reino del Cielo en la cara de la gente, ni entrando ustedes, ni dejando que los que desean entrar, lo hagan.

                 14

* 15Ay de ustedes, maestros de la Toráh y Perushim, hipócritas! ¡Que recorren tierra y mar para ganar un prosélito; y cuando lo han logrado, le hacen dos veces más merecedor del Guei-Hinom que ustedes!

16 "¡Ay de ustedes, guías ciegos! Ustedes dicen: "Si alguien jura por el Templo, no está sujeto a su juramento; pero si jura por el oro del Templo, está sujeto. 17 ¡Ciegos necios! ¿Qué es más importante, el oro o el Templo que hace que el oro sea santo? 18 Y dicen: "Si alguno jura por el altar, no está sujeto; pero si jura por la ofrenda en el altar, está sujeto" 19 ¡Hombres ciegos! ¿Qué es más importante, el sacrificio, o el altar que hace al sacrificio santo? 20 Así que cuando alguien jura por el altar, jura por el altar y todo lo que hay sobre él. 21 Y si alguien que jura por el Templo, jura por él, y por el Unico que vive en él. 22 Y alguien que jure por el cielo, jura por el trono de Elohim y el Unico que se sienta en él.

          23 Ay de ustedes, maestros de la Toráh y Perushim, hipócritas! Ustedes pagan los diezmos de la menta, del eneldo y del comino; pero tienen total negligencia de los asuntos más importantes de la Toráh: justicia, misericordia y confianza. ¡Estas son cosas que debieron de haber atendido; sin tener negligencia  de las otras! 24 ¡Guías ciegos!  ¡Cuelan el mosquito, mientras se tragan el camello!

         25 Ay de ustedes, maestros de la Toráh y Perushim, hipócritas! Ustedes limpian lo de afuera de la taza y del plato, pero por dentro están llenos de robo y sibaritismo. 26 ¡Perushim ciegos! Primero, limpien lo de adentro la taza, para que lo de fuera esté limpio también.

             27 Ay de ustedes, maestros de la Toráh y Perushim, hipócritas! Ustedes son como sepulcros blanqueados, que lucen bien por fuera, pero por dentro están llenos de huesos de muertos y toda clase de podredumbre. 28 Igualmente por fuera tienen apariencia para la gente de buenos y honrados, pero interiormente están llenos de hipocresía y muy lejos de la Toráh.  

        29 Ay de ustedes, maestros de la Toráh y Perushim, hipócritas! Ustedes construyen tumbas para los profetas y decoran los sepulcros de los tzaddikim, 30 y después dicen: 'Si hubiéramos vivido en tiempo de nuestros padres, no habríamos tomado parte en los asesinatos de los profetas.' 31 En esto ustedes testifican en contra de ustedes mismos, que son descendientes dignos de aquellos que asesinaron a los profetas. 32 ¡Adelante, terminen lo que sus padres comenzaron!

        33 "¡Ustedes son serpientes! ¡Hijos de serpientes! ¿Cómo pueden escapar de ser condenados al Guei-Hinom? 34 Por lo tanto, les estoy mandando profetas, sabios y maestros de la Toráh;  a algunos los mataran, seguramente los ejecutarán en la estaca como a criminales; a algunos los azotarán en sus sinagogas y perseguirán de pueblo en pueblo. 35 Así que sobre ustedes caerá toda la culpa por toda la sangre inocente que jamás haya sido derramada en la tierra, desde la sangre inocente de Jevel hasta la sangre de Zejariah Ben-Berejiah, a quien ustedes asesinaron entre el Templo y el altar. 36 ¡Si, en verdad les digo, que todo esto caerá sobre esta generación!

         37 "¡Yerushalaim, Yerushalaim! ¡Tú matas a todos los profetas! ¡Tú apedreas a aquellos que te son enviados! ¡Cuántas veces quise juntar a tus hijos, como la gallina junta a sus pollitos debajo de sus alas, pero te negaste! 38 ¡Mira! Elohim está abandonando tu casa, dejándola desolada.

e 39 Pues te digo, desde ahora tú no me verás otra vez hasta que digas: 'Bendito es el que viene en el nombre de ADONAI.'"f

24 1 Mientras Yeshúah salía del Templo y se retiraba, sus talmidim vinieron y llamaron su atención hacia los edificios. 2 Pero él les respondió: "¿Ven todo esto? ¡Sí, en verdad les digo! ¡Todos serán destruidos; ni una sola piedra quedará en pie!"

            3 Cuando estaba sentado en el Monte de los Olivos, los talmidim vinieron a él privadamente, y le preguntaron: "Dinos: ¿Cuándo pasarán estas cosas? Y ¿cuál será la señal de tu venida y del fin del olam hazeh?

            4 Yeshúah respondió: "¡Tengan cuidado! ¡Que nadie los engañe! 5 Pues vendrán muchos en mi nombre diciendo: '¡Yo soy el Mashiaj!' Y los llevarán por camino errado. 6 Ustedes oirán el rugido de guerras y las noticias de guerras lejanas; pero no se asusten. Estas cosas tienen que acontecer, pero el fin no llegará aún. 7 Porque la gente peleará uno contra otro; naciones harán la guerra una contra otra; habrá hambruna y terremotos en varias partes del mundo; 8 todo esto será sólo el comienzo de los 'dolores de parto.' 9 En ese tiempo ustedes serán arrestados y entregados, para ser castigados y muertos; y toda la gente los odiará por mi causa. 10 En ese tiempo a muchos les tenderán trampas para que se traicionen y se odien uno a otros. 11 Muchos falsos profetas aparecerán, y engañarán a mucha gente; 12 y por haberse multiplicado la falta de cumplimiento a la Toráh, el amor de muchos se enfriará. 13 Pero el que se mantenga firme hasta el fin, se salvará. 14 Y estas Buenas Noticias acerca del Reino serán anunciadas por todo el mundo para testimonio a todos los Goyim.  Entonces vendrá el fin.

          15 "Así que cuando vean la abominación que causa devastación,

g dicho por el profeta Daniel, de pie en el Lugar Sagrado" (el que lea, entienda la alusión),

16 "ese será el momento, para aquellos en Yehudáh de escapar a las montañas. 17 Si alguno está en la azotea, no puede bajar a recoger las pertenencias de su casa; 18 si alguien está en el campo, no puede devolverse a recoger su saco. 19 ¡Que tiempo tan terrible será para mujeres preñadas, y madres amamantando! 20 Oren para que no tengan que escapar en invierno ni en Shabbat. 21 ¡Pues habrá un sufrimiento tan grande, cual no lo ha habido nunca desde el principio del mundo, y no habrá algo como esto jamás!

h 22 En verdad, si el período de tiempo no fuese limitado, nadie sobreviviría; mas por el amor a aquellos que fueron escogidos, el tiempo será limitado. 23 En ese tiempo, si alguien te dice: '¡Mira, aquí está el Mashiaj!' '¡O Allí está!' No le crean. 24 Porque aparecerán falsos Mashiaj, y falsos profetas haciendo grandes milagros, ¡cosas sorprendentes! para tratar de engañar hasta a los escogidos. 25 ¡Ahí tienen, se los he dicho de antemano! 26 Así que, si la gente les dicen: '¡Oigan, está en el desierto! No vayan; o ¡Miren, está escondido en una habitación secreta! No lo crean. 27 Porque cuando venga el Ben Ha Adam, será como un relámpago, que se ve destellar brillante desde el este y llena el firmamento hasta el horizonte oeste. 28 Donde hay un cuerpo muerto, allí es donde  se encontrarán los buitres."

     29 "Pero tan pronto cuando pase el sufrimiento de esos tiempos,

               el sol se oscurecerá, la luna dejará de brillar,

i

               las estrellas caerán del firmamento

               y los poderes en el cielo se estremecerán.

j

30 "Después, la señal del Ben Ha Adam aparecerá en el firmamento, todas las tribus de La Tierra lloraran,

k y ellos verán al Ben Ha Adam viniendo en las nubes del cielo con tremendo poder y gloria.l 31Y enviará a sus ángeles con un gran shofar;m y reunirá a su pueblo escogido de los cuatro vientos , de un extremo al otro del cielo.

          32 "Ahora, dejen que el árbol de higos les enseñe esta lección: Cuando sus ramas comiencen a brotar y las hojas aparezcan, ustedes saben que el verano está cerca. 33 De la misma forma, cuando vean todas estas cosas, tienen que saber que el momento está cerca, a la puerta. 34 ¡Sí, en verdad les digo!  Esta gente seguramente no morirá antes que todas estas cosas pasen. 35 El Cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.

          36 "Pero cuando vendrá ese día y hora, nadie sabe, ni los ángeles del cielo, ni el Hijo, sólo el Padre. 37 Porque la venida del Ben Ha Adam será como en los días de Noaj. 38 En aquellos tiempos antes del Diluvio la gente seguía comiendo y bebiendo, tomando esposas y dándose como esposas, hasta el día que Noaj entró en el arca; 39  y ellos no sabían lo que estaba pasando hasta que vino el Diluvio y fueron arrasados. Asimismo será cuando venga el Ben Ha Adam. 40 Entonces estarán dos hombres en el campo; uno será tomado y el otro será dejado atrás. 41 Estarán dos mujeres moliendo harina en el molino; una será tomada y la otra será dejada atrás. 42 Así que, manténganse alerta, porque ustedes no saben que día su Señor vendrá. 43 Pero ustedes saben esto: Si el dueño de la casa supiera cuando el ladrón iba a venir, hubiera permanecido despierto y no hubiera permitido que su casa fuera violada. 44 Por lo tanto, ustedes también tienen que estar siempre listos; porque el Ben Ha Adam vendrá cuando ustedes no le están esperando."

     45 "¿Quién es el sirviente fiel y sensato, al cual el amo le pone al mando de su casa para dar comida a los sirvientes en su debido tiempo? 46 Le iría muy bien a este sirviente, si es encontrado haciendo sus labores, cuando el amo regrese. 47 Si, en verdad les digo que el amo le pondrá a cargo de todo lo que le pertenece. 48 Pero si ese sirviente es malvado y se dice a sí mismo: 'Mi amo se está tomando su tiempo; 49 y empieza a golpear a los otros sirvientes, y pasa el tiempo comiendo y bebiendo con borrachos; 50 entonces su amo vendrá en un día que el sirviente no le espera, y a una hora que no sabe; 51 y le cortará en dos, y le pondrá con los hipócritas; ¡donde la gente llorará y crujirá sus dientes!

25 1 "El Reino del Cielo, será en aquel tiempo semejante a diez novias que tomaron sus lámparas, y fueron a recibir al novio.2 Cinco de ellas eran necias y cinco eran sensatas. 3 Las necias llevaron lámparas con ellas, pero sin aceite, 4 en cambio, las sensatas llevaron  botellas de aceite juntamente con sus lámparas. 5 El novio llegó tarde, así que todas se quedaron dormidas. 6 Era la media noche cuando el grito se oyó: "¡El novio llegó, salgan a recibirle!" 7 Todas las muchachas se despertaron y prepararon sus lámparas para encenderlas. 8 Las necias dijeron a las sensatas: 'Dennos un poco de su aceite, porque nuestras lámparas se están apagando.' 9 'No', ellas dijeron: 'Puede ser que no haya suficiente para ustedes y nosotras. Vayan a los vendedores de aceite y compren un poco para ustedes.' 10 Pero mientras salían a comprar, el novio llegó. Aquellas que estaban listas fueron con él al banquete de bodas, y la puerta se cerró." 11 Más tarde vinieron las otras novias, y ellas gritaron: '¡Señor! ¡Señor! ¡Déjanos entrar!' 12 Pero él respondió: '¡En verdad les digo que no las conozco!' 13 Por lo tanto, permanezcan alerta, porque no saben ni el día ni la hora.

          14 "Porque será como un hombre que sale de su casa por un tiempo, y confió sus posesiones a sus sirvientes. 15 A uno le dio cinco talentos [equivalente a cien años de salario]; a otro, dos talentos; y a otro un talento; a cada uno de acuerdo con sus habilidades. 16 El que recibió cinco talentos, enseguida salió, los invirtió y ganó otros cinco. 17 Similarmente al que le dio dos, ganó otros dos. 18 Pero al que le dio un talento salió y cavó un hoyo en la tierra, y escondió el dinero de su amo.

          19  "Pasado mucho tiempo regresó el amo de esos sirvientes, para ajustar cuentas con ellos. 20 Se presentó el que había recibido cinco talentos, y trajo los otros cinco, y dijo: 'Señor, tú me diste cinco talentos; aquí tienes, he ganado cinco más.' 21 Su amo le dijo: '¡Excelente! Tú eres un sirviente bueno y confiable. Has sido fiel con una cantidad pequeña, así que te podré a cargo de una cantidad grande. ¡Ven y únete a la felicidad de tu amo!' 22 También el que había recibido dos, se presentó, y dijo: 'Señor, tú me diste dos talentos; aquí tienes, yo gané dos más.' 23 Su amo le dijo: '¡Excelente! Tú eres un sirviente bueno y confiable. Has sido fiel con una cantidad pequeña, así que te pondré a cargo de una cantidad grande. '¡Ven y únete a la felicidad de tu amo!'

          24 "Ahora, el que había recibido un talento, se presentó, y dijo: 'Yo sabía que tú eres un hombre duro, que cosechas donde no plantaste, y recoges donde no sembraste. 25 Tuve miedo, así que fui y escondí tu talento en la tierra. ¡Aquí tienes! ¡Toma lo que te pertenece!' 26 El amo le contestó; ¡Tú, siervo malvado y perezoso! 'Así que tú sabías, ¿no es así?, que yo cosecho donde no he plantado, y que recojo donde no he sembrado semillas. 27 Entonces debiste haber depositado mi dinero con los banqueros, para que cuando regresara, ¡por lo menos hubiera recibido los intereses con mi capital! 28 Quítenle el talento, y se lo dan al que tiene diez. 29 Porque todos los que tienen algo, se les dará más, para que tengan más que suficiente; pero al que no tiene nada, aun lo que tiene se le quitará. 30 En cuánto a este sirviente inservible, ¡échenlo en las tinieblas afuera, donde la gente llorarán y crujirán los dientes!'

           31 "Cuando el Ben Ha Adam venga en su gloria, acompañado por todos sus ángeles, se sentará en su trono glorioso. 32 Todas las naciones se reunirán en asamblea ante él; y separará a la gente los unos de los otros, como un pastor separa las ovejas de los chivos. 33 Las 'ovejas' las pondrá a su mano derecha y los chivos' a su izquierda.

          34 "Entonces el Rey le dirá a aquellos a su derecha: 'Vengan, ustedes a quienes mi Padre ha bendecido, tomen su herencia el Reino preparado para ustedes desde la fundación del mundo. 35 Pues tuve hambre, y me dieron de comer; tuve sed, y me dieron algo de beber; fui extranjero, y me acogieron como huésped; 36 necesité ropa, y me la dieron; estuve enfermo, y me cuidaron; estuve en prisión, y me visitaron.' 37 Entonces los que han guardado la Toráh, responderán: 'Señor, ¿Cuándo te vimos con hambre, y te dimos de comer; o con sed, y te dimos algo de beber? 38 ¿Cuándo te vimos como extranjero, y te hicimos nuestro huésped; o necesitando ropa, y te la dimos? 39 ¿Cuándo te vimos enfermo, o en prisión, y te visitamos? 40 El Rey les dirá: '¡Sí, les aseguro que cada vez que hicieron estas cosas por uno de los menos importantes de estos hermanos míos, para mí las hicieron!'

          41 "Después también hablará a aquellos a su izquierda diciendo: '¡Apártense de mí, ustedes que no guardan la Toráh! ¡Váyanse al fuego preparado para Satán y sus ángeles! 42 Porque tuve hambre, y no me dieron de comer; sediento, y no me dieron nada de beber; 43 extranjero fui, y no me dieron bienvenida; necesitando ropa, y no me la dieron; enfermo y en prisión, y no me visitaron.' 44 Entonces ellos también responderán: 'Señor, ¿Cuándo te vimos con hambre, sediento, extranjero necesitando ropa, enfermo o en prisión, y no te cuidamos?' 45 Y él responderá:  '¡Si, les aseguro! ¡ Cada vez que rehusaron hacerlo por los menos importantes de esta gente, rehusaron hacerlo por mí!' 46 Ustedes irán a castigo eterno, pero aquellos que guardaron la Toráh irán a vida eterna."

26 1 Cuando Yeshúah terminó de hablar, le dijo a sus talmidim: 2 "Como ustedes saben Pesaj es dentro de dos días, y el Ben Ha Adam será entregado para ser clavado a la estaca de ejecución."

          3 Entonces los principales kohanim y los ancianos se reunieron en el patio de Kaiafah el kohen hagadol. 4 Ellos hicieron planes para arrestar a Yeshúah subrepticiamente y matarle; 5 pero dijeron: "No durante la fiesta, pues la gente se amotinará."

          6 Yeshúah estaba en Beit-Aniah, en el hogar de Shimón el hombre que había tenido tzaraat. 7 Una mujer, con un frasco de alabastro lleno de un perfume muy caro, se aproximó a Yeshúah mientras comía, y comenzó a derramarlo sobre su cabeza. 8 Cuando los talmidim  vieron esto, se pusieron muy airados, y dijeron: "¿Por qué este desperdicio? 9 Esto se pudo haber vendido por mucho dinero, y dado a los pobres." 10 Pero Yeshúah, consiente de lo estaba pasando, les dijo: "¿Por qué están molestando a esta mujer? Ella ha hecho algo muy bonito para mí. 11 A los pobres siempre los tendrán con ustedes, pero a mí no me tendrán siempre. 12 Ella derramó este perfume sobre mí, para preparar mi cuerpo para la sepultura. 13 ¡Si, les aseguro; que por todo el mundo, dondequiera que estas Buenas Noticias se proclamen, lo que ella ha hecho, será contado en memoria de ella."

          14 Entonces uno de los doce, el llamado Yehudáh de Kriot, fue a los principales kohanim 15 y les dijo: "¿Qué están dispuestos a darme si les entrego a Yeshúah? "Ellos contaron treinta monedas de plata y se las dieron a Yehudáh.

n 16 Desde ese momento buscaba una buena oportunidad para traicionarle.

          17 En el primer día de Matzah, los talmidim vinieron a Yeshúah, y preguntaron: "¿Dónde quieres que preparemos el Seder?"  18 El respondió: "Vayan a la ciudad a casa de fulano de tal, y díganle que el Rabí dice: 'Mi hora está cerca, mis talmidim y yo estaremos celebrando Pesaj en tu casa.'" 19 Los talmidim hicieron como Yeshúah les ordenó, y prepararon el Seder.

          20 Cuando vino la noche, Yeshúah se reclinó con sus doce talmidim; 21 y mientras estaban comiendo, dijo: "Sí, les digo que uno de ustedes me traicionará."

          22 Ellos se pusieron terriblemente enfadados, y empezaron a preguntarle uno tras otro: "¿Señor, acaso quieres decir que soy yo?" 23 El respondió: "El que moje su matzah en el plato conmigo, es el que me traicionará. 24 El Ben Ha Adam morirá, así como lo dice en el Tanaj; pero ¡ay del hombre por el cual el Ben Ha Adam es traicionado! ¡Mejor hubiera sido para él no haber nacido nunca! 25 Yehudáh, el que le estaba traicionando, preguntó: "Seguramente Rabí, ¿tú no quieres decir que soy yo?" El respondió: "Esas palabras son tuyas."

         26 Mientras ellos comían, Yeshúah tomó un pedazo de matzah, pronunció una brajah, lo partió, lo dio a sus talmidim, y dijo: "¡Tomen, coman, este es mi cuerpo!" 27 También tomó una copa de vino, pronunció una brajah, la dio a ellos,  diciendo: "¡Todos ustedes beban de la copa! 28 Pues esta es mi sangre, que ratifica el Nuevo Pacto, mi sangre derramada a favor de muchos, para que ellos puedan tener sus pecados perdonados. 29 Yo les digo que no beberé de este 'fruto de la vid' de nuevo, hasta el día que beba vino nuevo con ustedes en el Reino de mi Padre."

          30 Después de cantar el Hallel, salieron hacia el Monte de los Olivos. 31 Entonces Yeshúah les dijo: "Esta noche todos ustedes perderán la fe en mí, como dice el Tanaj:  'Heriré de muerte al pastor, y las ovejas del rebaño se dipersarán.'

o 32 Pero después que sea resucitado, iré delante de ustedes a Galil."  33 "Yo nunca perderé la fe en ti," Keifah respondió, "aunque todos la pierdan." 34 Yeshúah le dijo: "¡Si, en verdad te digo que esta noche, antes de que el gallo cante, me negarás tres veces!" 35 Keifah respondió: ¡aunque tenga que morir contigo, yo nunca te negaré!" Y todos los talmidim dijeron lo mismo.

          36 Entonces Yeshúah fue con sus talmidim a un lugar llamado Gat-Shamanim y les dijo: "Siéntense aquí mientras yo voy allá a orar." 37 El se llevó a Keifah, y a los dos hijos de Zavdai. Dolor y angustia le sobrevinieron, 38 y les dijo: "¡Mi corazón está tan lleno de tristeza, que me siento morir! Quédense aquí y permanezcan despiertos conmigo." 39 Avanzando un poco más adelante, cayó de rodillas sobre su rostro, orando: "Mi Padre, si es posible, ¡líbrame de esta copa, sin embargo - no lo que yo quiera, sino lo que tu quieras!" 40 Regresó a sus talmidim, y los encontró durmiendo, y le dijo a Keifah: "¿Estaban tan débiles que no pudieron estar despiertos conmigo tan sólo una hora? 41Permanezcan despiertos y oren que no sean puestos a prueba; el espíritu en verdad es ávido, pero la naturaleza humana es débil."

           42 Una segunda vez se fue a orar: "Mi Padre, si no es posible librarme de esta copa, a no ser que me la beba, que se haga lo que tu quieras." 43 Otra vez  regresó y los encontró durmiendo, sus ojos se les cerraban solos.

           44 Dejándolos otra vez, se fue y oró una tercera vez, diciendo las mismas palabras. 45 Entonces  vino a los talmidim, y dijo: "Por ahora sigan durmiendo, tomen su descanso.....¡Miren! La hora ha llegado, para que el Ben Ha Adam sea traicionado a las manos de los pecadores. 46 ¡Levántense, vamos; ya se acerca el que me traiciona!"

           47 Mientras Yeshúah todavía estaba hablando, vino Yehudáh (¡uno de los doce!)  acompañado de una gran multitud con espadas y garrotes; iban de parte de los principales kohanim y los ancianos del pueblo. 48 El traidor había arreglado darles una señal: "El hombre que yo bese, es el que ustedes quieren, ¡agárrenlo!" 49 Y fue directamente a Yeshúah, y dijo: "¡Shalom Rabí!" Y le besó. 50 Yeshúah le dijo: "Amigo, haz lo que viniste a hacer." Entonces ellos avanzaron, agarraron a Yeshúah, y le arrestaron.

          51 En eso uno de los hombres que estaban con Yeshúah buscó su espada, la sacó, y le asestó un golpe al siervo del kohen hagadol, cortándole la oreja. 52 Yeshúah le dijo: "Pon tu espada de vuelta donde pertenece, porque todo el que usa la espada, morirá por la espada. 53 ¿No saben que puedo pedirle a mi Padre, y él instantáneamente proveerá más de una docena de ejércitos de ángeles para ayudarme? 54 Pero si hiciera eso, ¿cómo serían cumplidos los pasajes del Tanaj, que dicen que esto tiene que suceder de esta forma?"

          55 Entonces Yeshúah se dirigió a la gente: "¿De manera que vinieron para llevarme con espadas y garrotes, de la misma forma que hicieran con el cabecilla de una rebelión?  Todos los días me sentaba en el patio del Templo enseñando y no me atraparon. 56 Pero todo esto ha sucedido, para que se cumpla lo que los profetas escribieron." Entonces los talmidim le abandonaron, y huyeron corriendo.

          57 Los que atraparon a Yeshúah, le llevaron a Kaiafah el kohen hagadol, donde los maestros de la Toráh y los ancianos estaban reunidos. 58 Keifah los siguió de lejos hasta el patio de la casa del kohen hagadol; entonces entró, y se sentó con los guardias para ver cual iba a ser el resultado.

          59 Los principales kohanim y todo el Sanhedrin buscaron algunas evidencias falsas contra Yeshúah, para poder sentenciarlo a muerte. 60 Pero no encontraron ninguna, a pesar de que muchos mentirosos vinieron a dar testimonio. Sin embargo finalmente dos personas vinieron y dijeron: 61 "Este hombre dijo: 'Puedo derrumbar el Templo de Elohim y construirlo otra vez en tres días.'" 62 El kohen hagadol se puso de pie y dijo: "¿No tienes nada que decir en cuánto a las acusaciones que estos hombres hacen?" 63 Yeshúah permaneció en silencio. El kohen hagadol le dijo: "¡Te pongo bajo juramento! Por el Elohim viviente, ¿dinos si tú eres el Mashiaj, el Hijo de Elohim?" 64 Yeshúah le dijo: "Las palabras son las tuyas. Pero yo te digo, que un día verás al Ben Ha Adam sentado a la mano derecha del HaGuevurah, y viniendo sobre las nubes del cielo."

p 65 Debido a esto, el kohen hagadol se rasgo sus vestiduras, y dijo: "¡Blasfemia!" "¿Por qué todavía necesitamos testigos? ¡Ustedes le oyeron  blasfemar! 66 ¿Cuál es el veredicto?" "Culpable," ellos respondieron. "¡El merece la muerte!" 67 Entonces le escupieron en el rostro, y le golpearon con sus puños; y todos los que le golpeaban 68 decían: "Ahora, tú 'Mashiaj,' 'profetiza:' ¿quién te pegó esa vez?"

          69 Keifah estaba sentado fuera en el patio, cuando una joven sirvienta vino a él. "Tú también estabas con Yeshúah de Galil," dijo ella. 70 Pero lo negó delante de todos: "¡Yo no sé de qué están hablando ustedes!" 71 Salió al portal, y otra muchacha le vio, y le dijo a la gente que estaba allí: "Este hombre estaba con Yeshúah de Netzaret." 72 Otra vez lo negó, jurando: "¡Yo no conozco a ese hombre!" 73 Al rato, los espectadores se acercaron a Keifah, y dijeron: "Tú, seguro eres uno de ellos, tu acento te delata." 74 Esta vez comenzó a invocar una maldición sobre sí mismo, mientras juró: "¡Yo no conozco al hombre!," e inmediatamente cantó el gallo. 75 Keifah se acordó de lo que Yeshúah le había dicho: "Antes de que cante el gallo, me habrás negado tres veces"; y salió afuera a llorar amargamente.

27 1 Temprano en la mañana, todos los kohanim y ancianos se reunieron,  para planear como llevar a cabo la muerte de Yeshúah. 2 Entonces le encadenaron, le condujeron fuera, y se lo entregaron a Pilato, el gobernador.

          3 Cuando Yehudáh, quien le había traicionado, vio que Yeshúah era condenado, se llenó de remordimiento y devolvió las treinta monedas de plata a los principales kohanim y a los ancianos, 4 diciendo: "He pecado en traicionar a un hombre inocente y entregarlo a la muerte." Ellos respondieron: "¿Y eso, que nos importa a nosotros? Ese es tu problema." 5 Arrojando las monedas de plata en el santuario, se fue y se ahorcó.

     6 Los principales kohanim recogieron las monedas de plata, y dijeron: "Es prohibido poner esto en el tesoro del Templo, porque es dinero ensangrentado."7 Así que, decidieron usarlo para comprar el campo del alfarero, para cementerio de los extranjeros. 8 Así es como llegó a llamarse el Campo de Sangre, el nombre que tiene todavía. 9 Entonces lo que el profeta Yermeiah habló fue cumplido: "Y ellos tomaron las treinta monedas de plata, que fue el precio que la gente de Israel acordó pagar por él,10 y usarlas para comprar el campo del alfarero, tal como el Señor me ordenó."

q

          11 Mientras tanto, Yeshúah fue llevado ante el gobernador, y éste le hizo esta pregunta: "¿Eres tú el Rey de los Judíos?" Yeshúah respondió: "Las palabras son tuyas." 12 Pero cuando fue acusado por los principales kohanim y los ancianos, no les dio respuesta. 13 Entonces Pilato dijo: "¿No escuchas todas estas acusaciones que ellos hacen contra ti?" 14 Para la gran sorpresa del gobernador, él no dijo ni una sola palabra como respuesta a las acusaciones.

          15 Era la costumbre del gobernador, durante una fiesta, dejar en libertad a un prisionero, cualquiera que la gente pidiera. 16 En aquella época había un notorio prisionero llamado Yeshúah Bar-Abba. 17 Así que cuando la gente se había reunido, Pilato les dijo: "¿A quién quieren que ponga en libertad? ¿Bar-Abba o Yeshúah, llamado el Mashiaj?" 18 Porque él entendía que por celos, le habían entregado. 19 Mientras estaba sentado en el tribunal, su mujer le mandó un mensaje: "Deja a ese hombre inocente tranquilo, hoy en un sueño yo sufrí terriblemente por causa de él." 20 Pero los principales kohanim persuadieron a la gente que pidieran la libertad de Bar-Abba y que ejecutaran a Yeshúah en la estaca. 21 "¿Cuál de los dos ustedes quieren que deje en libertad?" Preguntó el gobernador. "¡Bar-Abba!" Ellos respondieron. 22 Pilato les dijo: "¿Entonces que debo hacer con Yeshúah, llamado 'el Mashiaj'?"  Todos ellos dijeron: "¡Que muera en la estaca! ¡Que muera en la estaca!" 23 Cuando preguntó: "¿Por qué? ¿Qué crimen ha cometido?' Ellos gritaron aún más alto: "¡Que muera en la estaca!" 24 Cuando Pilato vio que no estaba logrando nada, pero en cambio se estaba empezando un motín, tomó agua y se lavó sus manos delante de la gente y dijo: "Mis manos están limpias de la sangre de este hombre; es la responsabilidad de ustedes." 25 Toda la gente respondió: "¡Su sangre será sobre nosotros, y sobre nuestros hijos!" 26 Entonces les liberó a Bar-Abba; pero a Yeshúah, después de haberlo azotado, lo entregó para ser ejecutado en la estaca.

         27 Los soldados del gobernador llevaron a Yeshúah al edificio de mando, y todo el batallón se reunió alrededor de él. 28 Ellos le desnudaron, y le pusieron un manto color púrpura, 29 entretejieron ramas con espinas para hacer una corona y la pusieron en su cabeza, y pusieron una vara en la mano derecha. Entonces se arrodillaron delante de él, e hicieron mofa diciendo: "¡Saludamos al Rey de los Judíos!" 30 Escupieron sobre él, y usaron una vara para pegarle en la cabeza. 31 Cuando terminaron de ridiculizarlo, le quitaron el manto, le pusieron su ropa de nuevo y le llevaron a ser clavado a la estaca de ejecución.

          32 Al salir de allí, se encontraron con un hombre de Cirene llamado Shimón; y le forzaron a cargar la estaca de ejecución de Yeshúah. 33 Cuando llegaron a un lugar llamado Gulgota (que quiere decir "lugar de la Carabela"), 34 le dieron a beber vino con hiel amarga; pero después de probarla, no se la bebió.35 Después que le clavaron a la estaca, echaron suertes entre ellos sobre su ropa, tirando los dados. 36 Entonces se sentaron para vigilarlo. 37 Por encima de su cabeza pusieron un letrero, donde estaba escrita la causa de su condena:

ESTE ES YESHÚAH

El REY DE LOS JUDIOS

38 Después dos ladrones fueron puestos en estacas de ejecución con él, uno a su derecha, y otro a su izquierda. 39 La gente que pasaba le insultaba, meneando sus cabezas,

r 40 y diciendo: "¿Así que puedes destruir el Templo, ¿no digas?, y reconstruirlo en tres días? ¡Sálvate a ti mismo, si eres el Hijo de Elohim, y bájate de la estaca!" 41 De la misma forma, los principales kohanim con los maestros de la Toráh y los ancianos, dijeron: 42 "¡El salvó a otros, pero no se puede salvar a sí mismo!"  "¿Así que es Rey de Israel? ¡Dejen que baje de la estaca! ¡Entonces le creeremos!" 43 "¿El confió en Elohim? ¡Así que él le rescate si él lo quiere!s Después de todo, él sí dijo: '¡Yo soy el Hijo de Elohim!'" 44 Hasta los ladrones que estaban clavados con él le insultaron de la misma forma.

          45 Desde el mediodía hasta las tres de la tarde, toda la tierra estaba cubierta con oscuridad. 46 Alrededor de las tres, Yeshúah lanzó un grito con fuerza: "¡Eli! ¡Eli! ¿Lemash shevaktani? (¡Mi Elohim! ¡Mi Elohim! ¿Por qué me has abandonado?)"

t 47 Oyendo esto, algunos de los espectadores dijeron: "El esta llamando a Eliah." 48 Inmediatamente uno de ellos corrió, y tomó una esponja, la empapó en vinagre, la puso en una caña y se la dio para que bebiera.u 49 El resto decían: "¡Esperen! Veremos si Eliah viene a socorrerlo." 50 Pero Yeshúah, gritando fuertemente otra vez, entregó su espíritu.

             51 En este momento, el parojet  en el Templo fue rasgado en dos, de arriba abajo; y hubo un terremoto, y las rocas se partieron. 52 También se abrieron los sepulcros, y los cuerpos de mucha gente que habían muerto, fueron levantados a vida; 53 y después que Yeshúah resucitó, salieron de los sepulcros y fueron a la ciudad sagrada, donde mucha gente los vieron. 54 Cuando el oficial Romano y aquellos que con él estaban vigilando a Yeshúah sintieron el terremoto, y vieron lo que estaba pasando, se pusieron atemorizados, y dijeron: "El en verdad era el Hijo de Elohim"

         55 Había muchas mujeres allí, mirando desde lejos; habían seguido a Yeshúah desde Galil, ayudándole. 56 Entre las cuales estaban Miriam de Magdala, Miriam la madre de Yaakov y Yosef, y la madre de los hijos de Zavdai.

         57 Al anochecer, vino un hombre rico de Ramatayim, llamado Yosef, que era también un talmid de Yeshúah. 58 El se acercó a Pilato y pidió el cuerpo de Yeshúah y Pilato ordenó que se lo dieran. 59 Yosef tomó el cuerpo, lo envolvió en una sábana de lino limpia, 60 y lo acostó en su propia sepultura, que recientemente había sido cavada en una roca. Después de rodar una piedra grande en la entrada, se retiró. 61 Miriam de Magdala y la otra Miriam se quedaron allí, sentadas en un lugar delante del sepulcro.

          62 Al día siguiente, después de la preparación, los principales kohanim y los Perushim fueron juntos a Pilato, 63 y dijeron: "Señor, nosotros nos acordamos que el engañador dijo mientras todavía vivía: 'Después de tres días resucitaré' 64 Así que ordena que el sepulcro esté seguro hasta el tercer día; de otra forma los talmidim pueden venir, robarlo y decirle a la gente: 'El ha resucitado de los muertos;' y el último engaño será peor que el primero." 65  Pilato les dijo: "Pueden tener su guardia, vayan  y hagan que la tumba esté tan segura como puedan." 66 Así que ellos fueron y aseguraron el sepulcro, sellándolo con una piedra y poniendo guardas a vigilar.

28 1 Después del Shabbat, hacia el amanecer del Domingo, Miriam de Magdala y la otra Miriam fueron a ver el sepulcro. 2 De repente, hubo un gran terremoto; porque un ángel de ADONAI  descendió del cielo, removió la piedra y se sentó sobre ella. 3 Su aspecto era como un relámpago, y su ropa blanca como la nieve. 4 Los guardias se pusieron tan atemorizados de él, que temblaban y se quedaron como hombres muertos. 5 El ángel le dijo a las mujeres: "No tengan miedo, yo sé que están buscando a Yeshúah, el que fue ejecutado en la estaca. 6 ¡No está aquí, porque ha sido resucitado, tal como él dijo! Vengan y miren el lugar donde yacía. 7 Después vayan deprisa a decirle a todos los talmidim: 'El ha sido resucitado de entre los muertos, y ahora va a Galil delante de ustedes; allí le verán.' Ahora, ya se los he dicho."

          8 Así que dejaron el sepulcro deprisa, atemorizadas, pero llenas de alegría; y corrieron a darle las Buenas Noticias a los talmidim. 9 De repente, Yeshúah las alcanzó, y les dijo: "¡Shalom!" Ellas agarraron sus pies, cuando cayeron en tierra delante de él. 10 Entonces Yeshúah les dijo: "¡No tengan miedo!" Vayan y digan a mis hermanos que vayan a Galil, y los veré allá."

         11 Mientras iban, algunos de los guardias fueron a la ciudad, y reportaron a los principales kohanim todo lo que había ocurrido, 12 Entonces se reunieron con los ancianos; y después de discutir el asunto, dieron una cantidad de dinero considerable a los soldados; 13 y les dijeron: "Digan a la gente: 'Sus talmidim vinieron durante la noche y se robaron el cuerpo mientras dormíamos.' 14 Si el gobernador oye de esto, nosotros aclararemos la cuestión con él, y no tendrán ningún problema." 15 Los soldados tomaron el dinero e hicieron tal como les habían dicho, y esta historia ha sido divulgada por los Judíos hasta hoy mismo.16 Así que los once talmidim fueron al monte en Galil, donde Yeshúah les había dicho que fueran. 17 Cuando ellos le vieron, se postraron delante de él; pero algunos vacilaron. 18 Yeshúah se acercó y habló con ellos, diciendo: “Toda autoridad en el cielo y en la tierra me ha sido dada. 19 Por lo tanto, vayan a hacer talmidim a gente de todas las naciones, dándoles la inmersión de la realidad del Padre, del Hijo y del Ruaj HaKodesh. 20 ¡Y enséñenles a obedecer todo lo que les he ordenado! Yo estaré con ustedes, sí, hasta el fin de la época."


r Tehilim (Sal) 22:8(7)

s Tehilim (Sal) 22:8(9)

t Tehilim (Sal) 22:2(1)

u Tehilim (Sal) 69:22(21)

 



e Yermeiah (Jer) 22:5

f Tehilim (Sal) 118:26

g  Daniel 9:27, 11:31, 12:11

h   Yoel (Jl) 2:2, Daniel 12:1

i  Yeshaiah (Is) 13:10; Yejezkel (Ez)  32:7; Yoel (Jl) 2:10, 3:4(2:31), 4:15(3:15)            

j  Yeshaiah (Is) 34:4, Hagai (Hag) 2:6,21

k  Zejariah (Zac) 12:10, 14

l  Daniel 7:13-14

m Yeshaiah (Is) 27:13

n Zejariah (Zac) 11:12

o Zejariah (Zac) 13:7

p Daniel 7:13, Tehilim (Sal) 110:1

q Zejariah (Zac) 11:12-13

 



m Bereshit (Gn) 1:27, 5:2

n Bereshit (Gn) 2:24

o Devarim (Dt) 24:1,3

p Shemot (Ex) 20:13, Devarim (Dt) 5:17-20

q Shemot (Ex) 20:12, Devarim (Dt) 5:16

r Vayikrah (Lv) 19:18

s  Zejariah (Zac) 9:9

t  Tehilim (Sal) 118:25-26

u Yeshaiah (Is) 56:7

v Yermeiah (Jer) 7:11

w Tehilim (Sal) 118:25

x Tehilim (Sal) 8:3(2)

y Tehilim (Sal) 118:22-23

*Algunos manuscritos no incluyen el verso 44. ¡Cualquiera que caiga sobre esta piedra será quebrado en pedazos; pero si cae sobre él, será triturado, hecho polvo!

z Devarim (Dt) 25:5-6

a Shemot (Ex) 3:6

b Devarim (Dt) 6:5

c Vayikrah (Lv) 19:18

d Tehilim (Sal) 110:1

*Algunos manuscritos no incluyen el verso 14¡Ay de ustedes, maestros de la Toráh y Perushim hipócritas! Pues se tragan las casas de las viudas mientras hacen unas oraciones enormes. ¡Por esto su castigo será mucho peor!

 



h Tehilim (Sal) 78:2

i Shemot (Ex) 20:12, Devarim (Dt) 5:16

j Shemot (Ex) 21:17, Vayikrah (Lv) 20:9

k Yeshaiah (Is) 29:13

* Algunos manuscritos no incluyen el verso 21 Pero esta clase sólo sale por ayuno y oración.

*Algunos manuscritos no incluyen el verso 11 Pues el Ben Ha Adam vino a salvar a los perdidos.

 

 l  Devarim (Dt) 19:15

 

 

 



b Yeshaiah (Is) 14:13, 15

c Yermeiah (Jer) 6:16

d Hosheah (Os) 6:6

e Yeshaiah (Is) 42:1-4

f Yonah (Jon) 1:17

*Algunos manuscritos excluyen el verso 47 Alguien dijo: Tu madre y tus hermanos están              afuera, quieren hablar contigo.

g Yeshaiah (Is) 6:9-10

a

11 ¡Sí! ¡Les digo que entre todos los nacidos de mujer, no se ha levantado ninguno mayor que Yojanan el que sumerge en agua! Sin embargo, ¡el menor en el Reino del Cielo es mayor que él! 12 Desde el tiempo de Yojanan el que sumerge en agua hasta ahora, el Reino del Cielo sufre violencia, los violentos están tratando de arrebatarlo. 13 Porque todos los profetas y la Toráh sólo profetizaron hasta que vino Yojanan. En verdad, si están dispuestos a aceptarlo, él es Eliah cuya venida fue vaticinada. 15 ¡Si ustedes tienen oídos, entonces oigan!


v Hosheah (Os) 8:20

wMijah (Miq) 7:6

x Yeshaiah (Is) 35:5-6

y Yeshaiah (Is) 26:14

z Yeshaiah (Is) 61:1

a Malaji (Mal) 3:1

 



                          n Devarim (Dt) 24:1

o Vayikrah (Lv) 19:12, Bemidvar (Nm) 30:30, Devarim (Dt) 23:22 (21)

p Yeshaiah (Is) 66:1

q Tehilim (Sal) 48:2

r Shemot (Ex) 21:24, Vayikrah (Lv) 24:20, Devarim (Dt) 19:24

s Vayikrah (Lv) 19:18

* La última mitad del verso 13 no se encuentra en los manuscritos más antiguos. Porque tuyo es el reino, el poder y la gloria para siempre. Amen.

 

t Tehilim (Sal) 6:9(8)

uYeshaiah (Is) 53:4

l y cualquiera que cometa asesinato será sujeto a juicio. 22 Pero yo les digo que cualquiera que guarde ira contra su hermano, será sujeto a juicio; que cualquiera que le diga a su hermano: '¡Tu no sirves para nada!' Será llevado ante el Sanhedrín; y cualquiera que diga: '¡Imbécil,' incurre en la penalidad de quemarse en el fuego del Guei-Hinom!  23 Por tanto, si vas a traer tu ofrenda al altar del Templo, y allí te acuerdas que tu hermano tiene algo contra ti, 24 deja allí tu ofrenda donde está, delante del altar, y vete, reconcíliate primero con tu hermano, entonces regresa y presenta tu ofrenda. 25 Si alguien te lleva a juicio, arréglate con él rápidamente, mientras tú y él están en camino al tribunal; ¡no sea que te entregue al juez y el juez al alguacil, y seas echado en la cárcel! 26 ¡ Sí, en verdad! Yo les digo que seguramente no saldrás de allí, hasta que pagues hasta el último centavo   27 "Ustedes han oído que fue dicho a nuestros padres: 'No cometan adulterio.'m 28 Yo les digo que el hombre que tan siquiera mire a una mujer con  propósito lujurioso de codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón. 29 Si tu ojo derecho te hace pecar, ¡arráncalo y échalo de ti! Mejor es que se pierda una parte de ti, que todo tu cuerpo sea echado en el Guei-Hinom. 30 Y si tu mano derecha te hace pecar, ¡córtala y échala fuera!  Mejor es que se pierda una parte de ti, que todo tu cuerpo sea echado en el Guei-Hinom.



f  Devarim (Dt) 8:3

g Yermeiah (Jer) 31:14(15)

h Devarim (Dt) 6:16

i Devarim (Dt) 6:13

j Yeshaiah (Is) 8:23-9-1 (9:1-2) 

k Tehilim (Sal) 37:11

l Shemot (Ex) 20:13, Devarim (Dt) 5:17

m Shemot (Ex) 20:13 (14), Devarim (Dt) 5:18

 



b Mijah (Miq) 5:1(2)

c Hosheah (Os) 11:1

d Yermeiah (Jer) 31:14(15)      

e Yeshaiah (Is) 40:3

 



a Yeshaiah (Is) 7:14